¡Buenas cervecer@! En el día de hoy vamos a proceder analizando la cerveza Sturmfrei de Naparbier, producto adquirido en la tienda online de Brew House a un precio de 3.73€ la lata de 44cL, o sea, unos 8.48€ el litro (a fecha de septiembre de 2024). En la web de Naparbier se vende en pack de 4 a 14€, o sea, a 3.75€ la lata (pico con bola).
Acerca de la empresa
Naparbier es una cervecera ubicada en Noain, un pequeño municipio de Navarra que (como curiosidad) fue tomado por los franceses durante la Guerra de la Independencia. Fue fundada en el año 2009 y, para ser una microcervecera, tiene bastante prestigio y seguimiento ya que, a fecha de julio de 2024, tiene unos 10.300 seguidores.
Se destacan por el uso de latas de 44cL con diseños muy originales y coloridos. Asimismo (y al igual que sucede como en otras empresas como Yakka), tienen una ristra de productos acojonante ya que estas cerveceras suelen experimentar con la creación de muchos estilos, tanto existentes como nuevos.
Su página web es muy simple, pero suficiente. En la página principal hay algunas imágenes de sus instalaciones. En el apartado de Tienda puedes adquirir sus cerveceras y unas sudaderas. Si visitamos el Tap Room podemos ver su horario (de jueves a sábado, por la tarde-noche) así como la oferta gastronómica que lo acompaña (bastante típica: papas, burguers y fritos). Por último, en el de Contactar nos brindan su correo y número de teléfono, así como un ticket directo.
Acerca de la cerveza Sturmfrei
Literalmente la cerveza significa «libre de tormentas» en alemán. Va bastante en sintonía con la descripción de la bebida que dan en su web, ya que nos indican que el producto está concebido para ser consumido a litros; es decir, que ya le puedes dar tragos que no vas a entrar en una espiral de resaca o borrachera intensa (…) (…) (…), bueno… Otro uso es como frase hecha para situaciones en las que tienes la casa libre para hacer lo que te dé la gana (beber birra sin parar).
Es una birra del estilo Kellerbier (27A) el cual deriva de otro estilo base, caracterizándose por no estar filtrada ni pasteurizada, sirviéndose directamente del tanque de fermentación. Esto le otorga mayor riqueza, robustez y rusticidad que el estilo base (como en un vino gran reserva, en donde la madera te depila todas las papilas gustativas). Puesto que no se nos indica el estilo del que parte, abogo por etiquetarla como una Vienna Lager (7A) que se destaca en la malta, pero con un amargor notable, que da paso a un final seco (sí, de esas birras que te ayudan a bajar el entrecot de camello).
Formato de comercialización. Es único, en lata de 44cL.
Premios. La bebida no posee ninguno.
Para conocer más datos acerca del estilo en el que se basa la bebida, puedes leer mi resumen inferior, basado en la guía BJCP de 2021:
Impresión General. Lager ambarina y suave, balanceada, con un amargor moderado y un final relativamente seco. Destaca en la malta, con un perfil limpio, con notas a pan y tostado. Resaltar su percepción de calidad, derivada de las maltas base y la ausencia de otras especiales o adjuntos.
Apariencia. Ámbar-rojizo claro a cobre (9-15 SRM), con bastante claridad y una corona un poco tostada y persistente.
Olor. Predominan las notas a malta con notas tostadas o de cereal malteado (sin notas a caramelo, galleta o asado). El lúpulo se percibe poco o nada. Perfil limpio típico de las lager.
Flavor y sensación en boca. Cuerpo medio-bajo a medio con una cremosidad agradable. Carbonatación media. Fluido.
Suave con una elegante complejidad a malta (principalmente tostadas) que se equilibra con un poco de amargor. Final seco y suave, con malta y amargor del lúpulo en el postgusto, aunque este último no suele presentar muchos matices (floral, especiado…).
Estadísticas vitales. De 18 a 30 IBUs y de 4.7º a 5.5º.
Y para saber qué le aporta el adjetivo «kellerbier», puedes leer este otro:
Impresión General. Cerveza lager sin filtrar ni pasteurizar, totalmente atenuada y servida directamente del tanque de maduración. Puede ser un poco más rica, robusta y rústica que el estilo base. Es fresca, sin defectos de fermentación asociados a una cerveza joven, sin terminar.
Apariencia. Dependiendo del estilo base (helles, märzen…), puede estar un poco turbia, pero sin excederse. Suele ser un poco más oscura que el estilo del que parte.
Olor. Refleja el estilo base. Las versiones claras suelen tener más predominio del lúpulo mientras que las oscuras, de la malta.
Flavor y percepciones somatosensoriales. Refleja el estilo base. Puede aportar un poco más de cuerpo y cremosidad que este, pero también suele estar menos carbonatada.
En boca suele ser similar al olor, aportando un poco más de amargor y cuerpo (al final) que la base.
Estadísticas vitales. Las del estilo base.
Análisis técnico de la cerveza
Retomemos la entrada describiendo con más detalle la cerveza Sturmfrei de Naparbier.
Embotellado. El producto se comercializa en lata de 44cL, con un diseño que podría catalogar de «fumada», muy colorido.
En la parte frontal se ve la cara de un gato (con los ojos en cruz) que sostiene una carta en la que aparece el nombre del producto, mientras que le sale un ratón de un orificio de la cabeza, sosteniendo un altavoz. Arriba se lee el nombre de la empresa. Por los laterales se ven elementos varios como cráneos y confeti.

En el lateral zurdo aparece el nombre del estilo, la graduación alcohólica, el volumen de líquido, la lista de ingredientes, la denominación comercial del producto, la dirección web, la fecha de consumo preferente, y el lugar de producción y de envasado.

Ingredientes. Posee una lista muy corta compuesta de agua, malta de cebada (Pilsner, Munich y Caramunich III), lúpulo (Perle) y levadura. Con ello podemos esperar una bebida de un color un poco tostado (por la malta «Cara»), con un amargor perceptible y toques herbales y «verdes» (del lúpulo).
Contenido alcohólico. Su graduación alcohólica es de 5.3º por lo que, en 100mL, hay una cantidad de 4.24g de alcohol. Bebiendo la lata entera te metes al cuerpo un total de 18.6g. Esta cantidad cubre, según la OMS, alrededor del 93% de la recomendada moderada para mujeres (20g) y del 62% de la de hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Puesto que no se indica, se va a aproximar a partir de los nutrientes. Con unos 4g de azúcares por 100mL, en toda la lata hay unos 17.6g. De este modo, en la botella existen un potencial calorífico de unas 201kcal, o 46kcal por 100mL.
Análisis organoléptico de la cerveza
Llega el momento esperado: ver qué nos (bueno, realmente, me) parece la cerveza Sturmfrei de Naparbier.

Color. Tiene una tonalidad naranja oscura/ambarina que catalogo con unos 11 SRM.
Espuma. Su producción es media, blanca, y de retención media-baja. En boca es muy amarga (sobre todo en la parte de la garganta).
El rocío de burbujas es bajo, apreciándose sobre todo en el fondo del vaso. Si bien pasa algo de luz a través del vaso, se nota que no está bien filtrada (por el estilo que maneja).
En cuanto a la lágrima, deja algo, pero no es la gran cosa.
Olor. Es bastante sutil en nariz con notas a cereal poco tostado acompañadas de miel y plátano (como si de una cerveza de trigo se tratara).
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca entra, en un primer trago, con cuerpo pleno, sedosa y maltosa, con notas a plátano. Al deglutir, el líquido choca con las mucosas dejando todas las de la parte baja de la boca (incluida lengua y garganta) con un toque moderado de amargor, agradable, que hace aparecer el lúpulo (con carácter terroso). El final es bastante seco.
En el postgusto aparece el lúpulo, que mantiene el amargor el cual se esparce a toda la boca. De hecho, si te mantienes varios minutos sin volver a beber, el amargor se pronuncia.
Posteriores tragos siguen siendo dulces en la entrada y amargos hacia el final.
Amargor. El producto se podría considerar de amargor medio, un poco más subido de lo que correspondería al estilo de Viena. Personalmente lo consideraría con unos 35 IBUs perceptibles durante el grueso de tiempo, ascendiendo a unos 45 en el lapso en donde se vacía la boca y magnifica.
Maridaje de la cerveza Sturmfrei
Tomé este producto junto a una especie de sopa de ajo con arroz, ajo, cebolla, verduras varias, huevo y crema de champiñones.
Si bien quedó correcto, no fue la mejor combinación puesto que el uso de huevo y crema en elevada cantidad densificaba mucho la elaboración, eliminando el toque fresco de los vegetales, de modo que una bebida menos amarga, más dulce y con lúpulos frutales hubiera sido mejor opción.
Otra opción de maridaje puede ser con una ensalada de pavo, frutos rojos, maíz y cebolla morada encurtida, con unas tranchas de rodaballo con salsa pesto y brócoli al vapor, o con un flan de caramelo con virutas de nuez.
¿Qué te ha parecido la cerveza? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!
¡Te leo!

