¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Estoy extasiado por traeros el análisis de la cerveza Coors, que se presenta en una botella de 33cl y la cual compré en el supermercado Pepco en una oferta que tenían de 2 por 2€ (o sea, que me salió a 1€ la botella lo cual está bastante bien para estas cervezas importadas).
Acerca de la empresa
La cervecera Coors no nos suena mucho aquí en España, pero cabe resaltar que es de las cerveceras más grandes a nivel mundial. A finales del siglo XIX, dos inmigrantes alemanes, Adolph Coors (ya sabéis por dónde van los tiros) y Jacob Schueler se asentaron en Golden (Colorado, en EE.UU.), comprando una receta de cerveza y empezando la producción. Posteriormente Coors se quedó con el 100% de la empresa. Durante la Ley Seca pudo aguantar, cambiando su producción por la de leche de malta, sin alcohol (parecido a las cervezas sin alcohol de hoy en día). Para 1959 era la única empresa que utilizaba la lata de aluminio, y en el mismo año pasó de pasteurizar sus cervezas a esterilizarlas (lo cual eliminaba completamente todo posible patógeno).
Además, la empresa ha estado constantemente patrocinándose en eventos deportivos, como con el patrocinio del Chelsea Football Club (del 94 al 97), el Celtic, el Rangers y el Carling en el fútbol; en hockey al Colorado Avalanche y San Jose Sharks entre otros; a automovilistas como Robby Gordon y Regan Smith, y un largo etcétera.
Acerca de la cerveza Coors
La cerveza Coors se trata de una cerveza tipo lager, de las llamadas International Amber Lager, la cual en su composición, además, lleva trigo, de modo que será una cerveza bastante suave (en teoría). Dicha variedad, según el BJCP, se caracteriza por:
Apariencia. Dorado-ambarino a rojo-cobrizo (6-14 SRM), sin turbidez, con una espuma que se puede tostar.
Olor. Notas medias-bajas de malta, con toques a caramelo y tostado. En ocasiones, sutilezas herbales y de lúpulo.
Flavor y sensación en boca. Cuerpo medio a bajo, con bastante carbonatación, que se ingiere con suavidad. Predominan las notas a malta, con toques tostados, y bajas notas especiadas, herbales y florales, con un final algo seco en donde predomina la malta.
Estadísticas vitales. De 8 a 25 IBUs y de 4,5º a 6º.
Anteriormente la misma cerveza que hoy en día se comercializa como Coors se conocía como Coors Light lo cual puede tener dos justificaciones: o que se considerara que sus 4º de alcohol son de una cerveza «baja en calorías» o que anteriormente poseía una graduación alcohólica menor.
Análisis técnico de la cerveza
Pasemos a continuación a saber más a cerca de la cerveza Coors.
Embotellado. La cerveza se presenta en una botella marrón clarito de 33cl, con una etiqueta delantera blanca en la que hay un dibujo de una montaña, teniendo esta una particularidad: la montaña, a temperatura ambiente está toda blanca, pero cuando la refrigeramos y bajamos a una temperatura de consumo óptimo (unos 4-5ºC), la parte alta de la misma se vuelve de color azulado, de modo que el propio envase te avisa de cuando es mejor consumir la bebida. A estos envases se les conoce como envases inteligentes.
En esta parte delantera no hay mucho más aparte del nombre de la bebida y el reclamo que te explica lo del color. Si nos vamos a la etiqueta trasera observaremos la empresa operadora (que se halla en Irlanda), los ingredientes y trazas en 400 idiomas, el volumen alcohólico, el volumen de líquido y las unidades de alcohol (medida no muy usada en España).
Ingredientes. Es curioso, pues en español no aparecen los ingredientes, pero sí en portugués, siendo estos agua, malta de cebada, trigo, jarabe de glucosa (en cristiano, azúcar), lúpulo, conservante E-405 (también llamado alginato de propilenglicol) y productos de lúpulo modificados (que no quiero ni saber que es).
Contenido alcohólico. La cerveza tiene un contenido alcohólico de 4º, o lo que es lo mismo, 3,2g de alcohol cada 100ml. Siendo la cerveza un botellín con una capacidad de 33cl, todo su consumo implica que bebamos unos 10,5g de alcohol. Esta cantidad es un poco más de la mitad de la recomendada moderada para mujeres (20g) y cerca de 1/3 de la cantidad recomendada moderada para hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Suponiendo que por cada 100ml de cerveza aporta unos 4g de carbohidratos, la botella entera poseerá unos 13g de los mismos. Así pues, beberla toda nos aportará unas 125kcal, o lo que es lo mismo, unas 39kcal cada 100ml.
Análisis organoléptico de la cerveza
Pasemos a continuación a la parte de la cata de la cerveza Coors.

Color. Como no, la cerveza entra en los denominados «meao de gato» de las lager internacionales, de modo que, personalmente y basándome en el sistema SRM de clasificación le doy un valor de 2-3.
Espuma. La cerveza genera la típica espuma de una lager (una pequeña coronita), pero esta se va bastante rápido (de modo que el efecto del aditivo E-405 parece que no haga mucho efecto). Respecto al rocío, este se ve bien como se reparte por toda la botella, pues la bebida está muy bien filtrada.
Olor. La bebida apenas aporta ningún aroma. Tal vez uno sutil a malta.
Flavor y percepciones somatosensoriales. En el trago se puede apreciar una cerveza de cuerpo medio super refrescante, notándose las burbujitas en la boca, la cual no es nada amarga ni astringente, tirando más bien hacia ácida. Además, apenas se percibe el sabor a malta, destacando el lúpulo como un sabor a hierba. Salina no es mucho. En definitiva, es una cerveza para quien no le gusta la cerveza.
Amargor. Como hemos visto, la cerveza apenas posee amargor, sino más bien acidez, de modo que, personalmente, le daré un valor de 6-7 IBU’s (por eso de que emplean lúpulo y algo tendrá).
Maridaje de la cerveza Coors
La cerveza la tomé junto a un pollo con verduras al horno, e iba bastante bien, pues el plato no era muy pesado y como la cerveza es refrescante y suave no genera un contraste muy agresivo. Es por ello que con platos fuertes o grasos no la recomendaría, ya que se quedaría muy coja, como con foie-gras, carnes grasas, pescados con salsas, arroces… sino más bien con verduras, carnes y pescados magros, platos de pasta sencillos e incluso postres.

