¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! En el día de hoy os traigo la receta de una cerveza elaborada por mi mismo, catalogándola según el siguiente criterio: color, propiedades organolépticas, alcohol y tipo de fermentación. Por ello, como resultado de este análisis, he concluido que, lo que leeréis a continuación se trata, ni más ni menos, que de los pasos de la receta de cerveza English Porter.
Ingredientes empleados
Para la elaboración de dicha bebida me he valido de las siguientes proporciones de ingredientes:
6L de Agua Osmotizada, o sea, de ósmosis de grifo.

900g de malta Maris Otter Low Color, que nos aporta una base muy buena para cervezas amargas inglesas, con buen rendimiento de extracción de azúcares.

200g de malta Chocolat, que nos va a aportar el color oscuro y sabor tostado.

7g de lúpulo Amarillo, lúpulo de perfil cítrico, perfecto para añadir aroma y sabor.

8g de lúpulo Magnum, clásico alemán con el que se aporta amargor y aroma.

2g de Carbonato de Calcio, para aumentar el pH, compensando la acidez producida por la maltas tostadas.

1,6g de Levadura Safale S-33, una levadura que te sirve para cualquier cerveza.
Pd: soy consciente de que, por lo general, las maltas especiales (es decir, las que se añaden en menor cantidad para perfilar la bebida final) no suelen sobrepasar el 10%, que aquí se supera de sobra, pero me gusta experimentar, y quien sabe, alomejor sacamos un producto muy rico.
Procedimiento
Primeramente, llenamos una olla con el agua necesaria para elaborar la bebida, junto al carbonato de calcio y la calentamos hasta unos 65-70ºC. Esto es lo suficiente para que, cuando introduzcamos posteriormente la malta, ni baje excesivamente la temperatura, ni se inactiven muchas enzimas por calor.

Al alcanzar esos grados, mezclamos ambas maltas y las metemos en una bolsa que permita el paso del líquido pero aguante la materia seca dentro. Esto es muy importante porque yo antes no lo hacía, y para colar el líquido te las veías y deseabas.

Dejamos macerando el líquido alrededor de una hora, moviendo el líquido de vez en cuando (para así favorecer la extracción de azúcares).
Una vez macerado, extraemos la malta y ponemos el mosto a hervir. Este proceso yo lo mantengo alrededor de una hora. Una vez rompa a hervir empezamos a introducir el lúpulo (también en una bolsita). En este caso, nada más rompió a hervir le añadí el Magnum, y cuando faltaban 15 minutos para el final añadí el Amarillo.

A continuación sacamos las bolsas, y hay varias opciones de enfriado: la ideal, meter la olla en un cubo con hielos o, si trabajas con máquinas de cerveza, enfriar con un serpentín; la que me tocó hacer a mí, dejar la olla al fresco, cerrada para que no se contaminara y evitar al máximo la oxidación.
Una vez se llega a los 20 grados aproximadamente (depende de la temperatura ambiente), introducimos en el tanque fermentador. Antes de ello se puede aplicar un paso extra, que a veces he realizado: hacer un batido del líquido o centrifugado, por ejemplo, con una batidora. Con ello logramos que la materia gruesa se aglomere y sedimente. Posteriormente, al pasar al tanque, cuelas el líquido y atrapas ese sólido.

Una vez en el tanque fermentador, cogí una porción de líquido para medir la densidad (con la que posteriormente sacar el alcohol), obteniendo, a 22ºC, el valor de 1,058.

Posteriormente volví a añadir todo el líquido al recipiente y añadí la levadura. Os recomiendo hidratarla previamente con un poco de agua, pues si no, es fácil que la echéis directamente sobre la cerveza y no se integre. La cantidad de producto final que obtuve fue de 3,5 litros aproximadamente.

Dejamos en un lugar seco y apartado del Sol alrededor de una semana.
Posteriormente, volví a tomar una muestra y medí la densidad, dándome a 22ºC el valor de 1,024.

Ahora toca embotellar. Para ello metí el líquido en botellas de medio litro, chaptalizando con aproximadamente 3g de azúcar (que voy a obviar en el conteo del alcohol final, al resultar un valor muy bajo) y dejé unas dos semanas de maduración. La misma no la pude hacer en las condiciones ideales de 0ºC, pero bueno, es cerveza casera, es lo que hay.
Análisis técnico y organoléptico de la cerveza
Bien, ya tenemos el producto final, ¿será buena la receta de cerveza English Porter?

Contenido alcohólico. Aquí hay que tirar de mates, y es que, si la densidad inicial era de 1,056 y la final era de 1,024: 56-24=32–>32* 0’105=3,36–>3,35*1,25=4,2º de ABV, o lo que es lo mismo, 3,36g de alcohol cada 100mL. Es una graduación bastante normal en cervezas negras. Posiblemente tenga un poco más, por la fermentación en botella, pero no creo que llegue a los 5º.
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Aquí nos vamos a basar en el supuesto de siempre: si la bebida, cada 100mL aporta 4g de azúcares, y tiene un ABV de 4,2º, por 100mL nos tomaremos ni más ni menos que unas 40kcal.
Color. La bebida cuenta con una coloración muy oscura, prácticamente negra, por lo que su SRM podría catalogarse de 40 fácilmente.
Espuma. La bebida genera una enorme cantidad de espuma, color café, súper bonita, que, se va a velocidad moderada, y que entiendo que es debida a varios factores: primero, al no madurar la bebida a 0ºC ha seguido fermentando en botella; segundo, he añadido un azúcar para chaptalizar que, debido a lo primero no necesitaba; y tercero, es posible que aún pudiera haber dejado fermentar más la bebida, generando una mayor agregación de levaduras en el fondo, que no hubieran pasado al mosto. Eso sí, deja una corona de espuma muy apañada, que retiene el escape de gas. Cabe destacar que si meneamos el vaso, el líquido lo mancha mucho (o sea, que va cargada de nutrientes).

Olor. En nariz estamos frente a una bebida con aromas a malta tostada y regaliz.
Flavor y percepciones somatosensoriales. En un primer trago nos damos cuenta que estamos ante una bebida de cuerpo alto, muy sedosa en boca, con toques a malta tostada, algo dulce, que rápidamente deja presenciar su elevada salinidad. Al segundo trago empieza a aparecer algo de amargor y alcohol en las mucosas, dejando un postgusto con bastante astringencia y amargor en boca y garganta (te la deja algo seca).
Amargor. Es amarga, pero no llega hasta el punto de hacerse imbebible, de modo que, personalmente, le daría un valor de unos 30-31 IBU’s perceptibles.
Maridaje de la cerveza English Porter
Tomé esta cerveza junto a un plato de verduras a la plancha (maíz dulce, ajo, coliflor y tomate) con un huevo frito, logrando una combinación la mar de rica ya que la bebida le aporta la sal necesaria, y como el plato tiene bastante agua (mucha verdura), esta ayuda a contrarrestar la sequedad que promueve la bebida. Asimismo, el contraste de tostado y suavidad (de bebida y comida) hace que el proceso no te resulte aburrido.

¡Espero que le podáis sacar provecho a la receta de cerveza English Porter! ¡Buen provecho!

