¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Hoy estamos de enhorabuena, y es que, tras muchos análisis de cervezas, toca diversificar un poco. ¿Por qué? Porque vamos a catar una bebida asociada a los nórdicos y bávaros, pero que cualquiera que haya tratado de hacer un almíbar y se lo haya dejado olvidado ha tenido la oportunidad de elaborar: el hidromiel. Concretamente vamos a catar el Hidromiel Odin, una bebida que me regalaron para Papa Noel, de modo que su precio exacto no lo conozco, no obstante, indagando en tiendas online lo puedo ubicar en unos 3€ el botellín de 33cL. Esto nos deja con unos 9€ el litro, un precio un tanto elevado para agua con azúcar, aunque también os digo, ¿cuántas empresas hacen hidromiel?
Acerca de la empresa
La «hidromielera» cuenta con una página web bastante llamativa en la que, nada más entrar, observas las influencias nórdicas. En su feed principal tienen un resumen de los distintos apartados que se pueden leer más arriba, de modo que nos centraremos en estos. Primero de todo está el de Hidromieles, en donde te presentan las bebidas junto a los formatos de compra; a día de hoy tienen cuatro, aunque sólo tres los comercializan (Odin, Loki y el impronunciable Mjolnir, dejando fuera a Hela). A continuación está el apartado de Contacto, en el que enviar un mensaje, junto a los datos de teléfono y email. Por último, destacar que te puedes hacer una cuenta y hacer pedidos web. Asimismo, puedes visitar la empresa de lunes a viernes de 10h a 16h, supongo que por negocios o para comprar directamente en la empresa.
La empresa se ubica en Valencia capital, fundada de la mano de Tomás Pérez Lloréns, quien en 2013, en el festival del Viñarock, conoció el néctar de los dioses.
Acerca del hidromiel Odin
No tenemos la receta en cuestión, no obstante, hay una serie de apuntes que me gustaría realizar en relación a este tipo de bebida. Primeramente, la elaboración es más simple que la de la cerveza, principalmente porque manejar la miel no cuesta tanto como la cebada (cuando elaboras, y tienes que limpiar, sabes lo que molesta trabajar con grano); por otro lado, es más fácil conseguir ABV elevados ya que no tienes que extraer los azúcares del mosto, sino que estos son fácilmente asimilables por las levaduras directamente de la miel, además de necesitar menos cantidad de miel que de cebada para la misma graduación; por último, los añadidos (fruta, vegetales…) son mucho más importantes en la hidromiel ya que, si no, la diferencia principal en sabor es la del tipo de miel empleada, y cuando tomas un producto tan potente como este fermentado, poco la vas a notar.
Destacar que se puede emplear lúpulo, como en la cerveza, lo que puede ayudar a retener un poco más de espuma y darle notas vegetales.
En la web dicen que esta bebida en concreto destaca en el mercado por su baja graduación (ya que, el resto de oferta fácilmente supera los 10º), tratándose de una hidromiel de estilo tradicional dulce.
Análisis técnico del hidromiel
Bebiendo este líquido dorado no sé si voy a ganar los mismos poderes que un Dios nórdico, no obstante, bebiéndolo a la larga sí que puedo ganar una buena resistencia a la insulina, por lo que hay que consumir con moderación. ¡Pero esperad! Antes de pillar el abrechapas, vamos a hacer una lectura de 360º a la Hidromiel Odin, a ver qué nos esconde.
Embotellado. Se presenta en una botella de 33cL, negra, con dos etiquetas que predominan también en ese color. En la frontal encontramos información acerca del nombre de la bebida (que coincide con el de la empresa), junto al dibujo de la cara de Odin y la silueta de varias fieras, acompañado de varias runas indescifrables (al menos para mí, que soy de ciencias y el latín ni lo toqué). En la trasera hay una cita textual que relaciona a Odin con la bebida, la lista de ingredientes, la aclaración de que es sin gluten y que puede contener posos naturales, la información legal acerca del productor y su lugar de producción, el volumen alcohólico y de líquido, y la fecha de consumo preferente. La chapa no destaca en nada, siendo, simplemente, negra.
Ingredientes. La lista es escueta, y es que, en este caso, únicamente han empleado agua, miel y levadura, de modo que no esperemos notas afrutadas, especiadas, herbales…
Contenido alcohólico. Para los cálculos nos lo ponen fácil, y es que, por cada 100mL su ABV es de 5º lo que extrapolado a g/mL se convierte en 4g. Esta cantidad, pasada a toda la botella, se convierte en unos 13,2g de etanol lo que supone cerca de 3/4 de la cantidad recomendada moderada para mujeres (20g) y también se acerca a la mitad de la recomendada moderada para hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Si nos vamos a la energía aportada por todo el botellín, no se nos dice, de modo que haremos un poco de matemáticas teniendo en cuenta que esta hidromiel es dulce. Suponiendo que, por cada 100mL, sus azúcares son de unos 7g (más se puede hacer difícil de beber), aporta unas 56kcal, que extrapoladas a toda la ración se convierten en unas 187kcal (nada mal).
Análisis organoléptico del hidromiel
Me acabo de hacer una maratón desde el escritorio a la nevera y volver, de modo que debo reponer sales minerales y azúcares. Nada mejor para ello que abrir la botella de la Hidromiel Odin y pegarle un buen trago.

Color. Presenta una tonalidad que nada envidia a muchas cervezas ambarinas (como las amber ale), por lo que, personalmente, le doy un valor de 5-6 en la escala SRM.
Espuma. No genera apenas espuma, y la poca que produce se desvanece rápido. Respecto al rocío de burbujas, este sí que es bastante elevado, apreciándose pese a tener un contenido muy turbio (ya lo venían avisando en la etiqueta).
Olor. En nariz se perciben notas a pan, levadura, madera y algo de vino. Vaya, parece que estemos más frente a un crianza que ante un hidromiel.
Flavor y percepciones somatosensoriales. La cerveza entra con un cuerpo medio, deslizándose con bastante suavidad y sedosidad. Destaca en un elevado dulzor, que rápidamente te transmite su proceso de fermentado, haciéndote salivar. El postgusto no es muy destacable, pareciendo el de cualquier zumo. En posteriores tragos, aparece un poco de «amargo», pero que se debe al alcohol.
Maridaje del hidromiel Odin
La bebida fue acompañada junto a una lasaña de verduras del Mercadona (sí, muchas veces no me apetece cocinar, o me viene mal). La combinación no fue de mi agrado ya que, a medida que evolucionaba el hidromiel, se percibía algo más dulce, y chocaba demasiado con la salinidad del plato.
Recomendación: tomar junto a platos dulces, ya sean postres, o platos con algún componente dulce como un codillo con salsa de frutos rojos o un queso frito con mermelada de frambuesa.


