¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Hoy estoy maravillado de poder traeros una de esas cervezas de tonalidad oscura, maltosa y refrescante, procedente de una casa española, que me pilla a escasos veinte minutos de mi pueblo. Me refiero a la cerveza La Rojica de El Refugio de la Cerveza, un producto adquirido en el mercado medieval de Castalla, a un precio desconocido el botellín de 33cL, puesto que fue un regalo. No obstante ello, buscando otros precios en internet encontramos la tienda Art de Vi, que la vende a 2.70€ (por ende, su PVP rondará los 2.5-3€). Asimismo, la media pinta (285mL), en el local, se vende a 2.5€, por lo que me cuadra mi aproximación.
Acerca de la empresa
El Refugio de la Cerveza es una cervecera-museo que también tiene servicio de bar, pudiendo alojarte en el establecimiento para pernoctar (sí, también funciona a modo de hotel). Ofrecen, además, catas, cenas maridadas y otros eventos (este domingo acudo a un curso de producción de cerveza). Se complementa junto a El Salón de la Cerveza, un negocio con venta de gran variedad de referencias y servicio de barra. El primero abre de tarde-noche, mientras que el segundo de mañana por lo que tienen la estratagema montada para engancharte bebiendo todo el día (me parece buen plan, sinceramente).
Acerca de la cerveza La Rojica
El producto se trata de una cerveza roja por lo que casi sin rechistar la debemos considerar como una Irish Red Ale, estilo de origen inglés que se encuadra dentro del grupo 15 del BJCP 2021 denominado «Irish Beer».
Según los propios dueños de la empresa, su creación nació con el objetivo de ofrecer una variedad tostada y otra rubia al gran público que no tiene mucha idea de estilos (junto a la Triguico). Asimismo, su nombre es en honor a la mujer más longeva de Villena, Virtudes Tomás, quien falleció el año 2020 con 112 años.
El formato de comercialización es el del clásico botellín de 33cL (que os traigo en este análisis) junto al de barril, pues en su local puedes pedirla directamente del tirador.
Curiosamente tiene un premio, y es que en el año 2022 obtuvo la medalla de de bronce en el Barcelona Beer Challenge al estilo «Irish Red Ale», certamen que no es poca cosa.
Si deseas conocer más datos en relación al estilo, puede leer mi resumen inferior, basado en la guía BJCP de 2021:
Apariencia. Color ámbar a cobre-rojizo (9-14 SRM), bien filtrado, con una corona algo tostada y persistente.
Olor. Notas medias a bajas a malta, con matices a caramelo, tostado o toffee. Posibilidad de notas a lúpulo y mantequilla.
Flavor y sensación en boca. Cuerpo medio-bajo a medio, con una carbonatación moderada.
Similar al olor, con un amargor de medio a medio-bajo, y un final medio-seco. Si bien suele predominar la malta, el uso de variedades tostadas provoca que el amargor se pueda ver incrementado.
Estadísticas vitales. De 18 a 28 IBUs y de 3.8º a 5º.
Análisis técnico de la cerveza
Ahora es el momento de conocer un poco más a fondo los datos existentes en relación a la cerveza La Rojica.
Embotellado. El producto se comercia en botella típica de vidrio, marrón oscuro, con una única etiqueta roja que ocupa gran parte del botellín.
En la parte frontal hay datos en relación al nombre de la bebida, el estilo, la graduación alcohólica y energética. Asimismo, hay un dibujo de una mujer con cuernos que recuerda a un ente oscuro, con un estilo que se me hace maya o azteca.

Si nos dirigimos al lateral zurdo podemos ver la lista de ingredientes junto a varias anotaciones que nos dicen que el producto tiene gluten, que es natural y puro, y que se debe conservar en lugar fresco y seco. También especifica quien lo elabora (con el RGSEAA) y la fecha de consumo preferente.

Por el otro lado se ve el sello de la medalla de bronce, el logo de la empresa y un texto que explica el nombre de la bebida.

Respecto a la chapa, simplemente es negra.

Ingredientes. Su lista es bastante aceptable, al no contar con adjuntos «malos». Se compone de agua, malta de cebada, avena, lúpulo y levadura. El cereal de los betaglucanos se suele utilizar para dar untuosidad en boca (puesto que puede soltar algún ácido graso que lo haga palatable) así como mejorar la proliferación de levaduras.
Contenido alcohólico. Tiene una graduación, o ABV, de 5.2º que si convertimos en gramos pasan a ser 4.16g en 100mL de producto. Considerando un consumo habitual (de toda la botella) te estarás metiendo al organismo un total de 13.7g de etanol. Dicha cantidad está muy cerca de 3/4 de la recomendada moderada diaria para mujeres (20g) mientras que por poco no alcanza la mitad para los hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Es un dato que no se nos facilita por lo que trataremos de obtenerlo a partir de sus nutrientes. Suponiendo unos 4g de azúcares en 100mL, por toda la bebida habrá alrededor de 13.2g. Esto nos indica unas 149kcal por botella, o 45kcal por 100mL.
Análisis organoléptico de la cerveza
Tras tan curiosa información, es el momento de usar el abrelatas y probar la cerveza La Rojica.

Color. La tonalidad es rojiza, pero no muy intensa (tiene trazas amarillentas, ambarinas), por lo que personalmente le doy un valor de 13 SRM.
Espuma. Tiene una producción media-alta, blanquecina, con retención alta. Si la pruebas es muy frutal, iniciando un amargor que amaga, resultando bastante suave y agradable.
El rocío de burbujas es muy elevado, repartiéndose por todo el vaso (sobre todo en la parte central) y apreciándose bien pese al color, y es que el líquido presenta mucha claridad.
En cuanto a la lágrima, no es muy apreciable, por la corona. Si bien solo tiene 5º, creo que la untuosidad aportada por la avena puede ayudar en la fijación de la glicerina en el vaso.
Olor. En nariz nos llegan notas frutales (mezcla de cítrico y fruta de hueso) junto a cereal tostado y bizcocho.
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca entra con un primer trago de cuerpo medio, muy sedoso y untuoso, en donde predomina el dulzor junto a matices de galleta. Es bastante salina, provocando un poco de salivación. El amargor es muy bajo y el final semi-seco (inserte comillas en el «semi»).
En el postgusto no permanece mucho sabor, únicamente ciertas notas herbales (ahora es cuando aparece el lúpulo) junto a una continuación de la salivación.
En posteriores tragos aparece un poco de miel, sigue sin amargar y deja las mucosas frontales un poco secas. Además, refresca bastante puesto que aporta frescor a la lengua.
Amargor. Este sabor es más bien anecdótico, dándole unos 15 IBUs por caridad cristiana.
Maridaje de la cerveza La Rojica
Este producto fue consumido junto a un plátano, un huevo y queso picante tipo cheddar (no es un plato al uso, sino que se me antojaron alimentos).
Con los tres quedó bien. Con la fruta casaba en dulzor, siendo uno más dulce y el otro más suave (es decir, derivado del cereal); con el huevo tenemos la complementariedad del cereal para la proteína (como si de pan se tratase), dando frescor ante un producto algo sobrio y denso por la yema; por último, con el queso iba bien ya que el azúcar arrastraba el picor de la boca y, como con el huevo, te hace las veces de pan.
Otra opción puede ser consumirlo junto a un revuelto de morcilla, champiñones y pimiento rojo, unos filetes de corvina con salsa de ajo negro y nachos caseros con pico de gallo, y unos nigiri de langostino y merluza con reducción de caldo de pescado (para mojar).
¿Qué os ha parecido la cerveza? ¡Dejadme vuestra opinión en los comentarios!
¡Os leo!

