¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Estoy maravillado por traeros el análisis de la cerveza Hobgoblin IPA de Wychwood, birra de la variedad Indian Pale Ale que compré en el supermercado Consum, en un formato de medio litro a un precio de 1,99€ (lo que nos lleva a un coste de casi 4€ el litro, bastante razonable teniendo en cuenta que la bebida se importa).
Acerca de la empresa
La Hobgoblin Legendary es la cerveza insignia de la cervecera Wychwood, una empresa perteneciente a Marston’s Brewery la cual tiene su sede en Witney, Inglaterra. La empresa fue fundada en el año 1983 y actualmente produce alrededor de 8 millones y 200 mil litros de cerveza, lo cual es una cantidad bastante elevada.
Curiosamente, esta empresa comercializa una serie de cervezas en exclusiva para Lidl bajo el nombre de Hatherwood Brewery, entre las que podemos encontrar la Ruby Rooster, la Purple Panther y la Gnarly Fox.
Si entramos en su web podemos encontrar, tras la verificación de edad, cinco apartados distintos. El primero es el de Cervezas, en donde aparecen, de una en una, en los distintos formatos que se presentan (lata, botellín, tirador…); a continuación encontramos el de la Tienda Online en donde puedes comprar tanto bebidas como merchandising; posteriormente se ubica el de Como lo Hacemos donde te dan una explicación de como se elabora la bebida, junto a los ingredientes que la componen (simplemente ponen cuatro, de modo que se entiende que no emplean más para ninguna de las variedades); abajo se sitúa el de Competición, que estaba cerrado cuando visité la página, pero contaba con un premio de 5000 libras (así que id visitándolo); y por último podemos ver el de Contacto, en donde puedes abrir un ticket, llamar directamente o contactar vía mail.
También, destacar que hay, en la parte izquierda, cuatro logos de sus redes sociales: Instagram, Twitter (o X), Facebook y Untappd.
Acerca de la cerveza Hobgoblin IPA
Como bien indica la muletilla de la bebida, estamos nada más y nada menos que ante una cerveza de la variedad English Indian Pale Ale (sí, de esas que tan de moda se han puesto últimamente y que toda gran cervecera comercializa a precio de oro). Pero, ¿sabéis qué? En realidad estas cervezas son más antiguas que las lager a las que estamos acostumbrados; es decir, lo pintan como una novedad, pero realmente lo que se está haciendo es rescatar una variedad que tuvo mucho auge y que solucionó el problema de exportación a las colonias británicas a finales del siglo XVIII (vamos, como mínimo ocho generaciones antes de la tuya).
Ya sabéis que los guiris son de buen beber, de hecho, si os paseáis por Benidorm veréis que la mayoría de garitos y pubs están destinados a ellos (que ni te ponen el cartel en castellano, vaya). Pues eso lo llevan en los genes, ya que, imaginaos: es 1760, te has ido a 12000km de tu país, como invasor, y ¿cuál es uno de tus mayores problemas? Que la cerveza que se importa no llega en condiciones. Menos mal que hubo un gran hombre, llamado George Hodgson, que creó la receta de la IPA, la cual se caracterizaba por mayor cantidad de lúpulo y alcohol, creando un producto más estable, con más ABV, y más cantidad de lupulonas y humulonas, por lo que, tras pasarse el barco dos meses navegando, la bebida aún era consumible.
La verdad es que la cerveza en cuestión tiene bastante buena pinta antes de haberla probado, y es que está muy galardonada, con los siguientes premios: ganadora del The Beer Awards de 2017/18; Medalla de Oro en el World Beer Awards de 2018, en las categorías de la ganadora de Reino Unido y la mejor IPA; medalla de plata en el The British Bottler’s Institute de 2018; y medalla de bronce en el The International Beer Challenge de 2019.
Para predecir un poco las características que tiene, podemos fijarnos en lo que nos dice el BJCP acerca de este estilo (traducido y sintetizado, por mí, al castellano):
Apariencia. De dorado a ámbar oscuro (6-14 SRM) pudiendo estar filtrada o turbia, con una corona moderada, persistente y tostada.
Olor. Predominio de las notas a lúpulo, con ciertos matices a pan o galleta, incluso de caramelo y malta tostada. Asimismo, se permiten ciertas notas afrutadas.
Flavor y sensación en boca. Cuerpo medio bajo a medio, muy suave, sin la astringencia del lúpulo, con una buena carbonatación que puede reforzar el final seco. Percepciones similares al olor. Aguas con mucho sulfuro le aportan un carácter mineral especial que se refleja en un final seco. Asimismo, cierto alcohol puede ser perceptible.
Estadísticas vitales. De 40 a 60 IBUs y de 5º a 7,5º.
Análisis técnico de la cerveza
¡Muy bien! ¿Estáis listos para acceder a una fuente de conocimiento de valor incalculable? Pues leed estos datos vinculados con la cerveza Hobgoblin IPA de Wychwood.
Embotellado. Esta cerveza se nos presenta en un formato de lata de medio litro (aunque también está en botella y grifo), con el blanco y el turquesa como colores predominantes (personalmente, me encanta; no me extraña que haya ganado un premio por diseño).
Cuenta con un diseño en el que no se repite la cara frontal (como nos han habituado las latas de las cervezas industriales). En la misma hay datos acerca de el nombre de la cerveza y la variedad, el nombre de la cervecera y el contenido alcohólico, junto al dibujo del goblin que da nombre a la bebida. En el lateral diestro hay una pequeña nota de cata junto a la firma del maestro cervecero: Jon Tillson. Mientras que en el zurdo encontramos el volumen de líquido, junto a la denominación legal de la bebida (cerveza), los alérgenos, la productora y las unidades de alcohol según el sistema británico.
Ingredientes. Como tal, en la botella no aparecen los ingredientes, de modo que debemos dirigirnos a la web para hacernos una idea. Pero no os creáis que los ponen claramente en el apartado de la bebida, sino que debemos entender que los ingredientes que emplean son los que dicen que se utilizan para todas la cervezas: agua, malta de cebada, lúpulo y levadura. Eso sí, es una lista la mar de apañada, ya que no necesitan meter otro tipo de producto.
Contenido alcohólico. Me encanta cuando el ABV de una bebida sale redondo, y es que facilita mucho las matemáticas. En el caso de esta cerveza, es de 5º, que si lo traducimos a g/mL supone un valor de 4g de etanol. Claro, no nos vamos a beber solo 100mL, sino que, ya que estamos, nos apretamos toda la bala. Esto nos deja un consumo de 20g de etanol. Dicha cantidad cumple la recomendada moderada para mujeres (20g), mientras que supone 2/3 de la recomendada moderada para hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Puesto que no recibimos ningún feedback por parte de la cervecera, dicho valor también debe ser especulativo, y es que, suponiendo que cada 100mL la cerveza aporta unos 4g de azúcares, por toda la lata nos apretaremos unos 20g. De este modo, la bala supone un consumo de unas 220kcal, o 44kcal cada 100mL.
Análisis organoléptico de la cerveza
Tanto escribir me ha dejado la boca seca, así pues, creo que ya va siendo hora de que comencemos con la cata de la cerveza Hobgoblin IPA de Wychwood.

Color. Esta bebida posee una coloración dorada intensa, que va virando hacia la ambarina, por lo que personalmente, y a ojo de miope, le daría un valor de 12-13 basándome en la escala de clasificación del color SRM.
Espuma. La cerveza genera una muy buena cantidad de espuma, bastante estable, blanca y frutal, sin excederse de amargor (curioso para una IPA). En cuanto al rocío, de primeras no se percibe; ya cuando aumenta su temperatura se empiezan a ver columnas de burbuja. Eso sí, aclarar que está muy bien filtrada.
Olor. En nariz aporta notas muy delicadas a caramelo tostado y lúpulo. Estas aumentan a medida que se va oxigenando la bebida.
Flavor y percepciones somatosensoriales. Entra con cuerpo medio, con mucha sedosidad y frescor en boca (como cuando te tomas un chicle mentolado), existiendo un muy buen equilibrio entre el dulzor y el amargor del lúpulo, que ataca sobre todo a la lengua y se va incrementando en posteriores tragos. Asimismo, la bebida es muy salina, haciéndote salivar primero y notar posteriormente la sal. En el postgusto te genera una buena astringencia en las mucosas laterales, y deja sabores asociados al lúpulo, como si te hubieras hecho una infusión.
Amargor. La bebida, según nos dice la web, del 1 al 5, tiene un cuatro de amargor, mientras que un tres de dulzor. En este sentido estoy de acuerdo, pues a la larga el lúpulo gana a la malta, sin hacerse muy pesado (buen equilibrio). No obstante, si tuviera que establecer el amargor en IBU, daría un valor de 34-35, pues está bastante controlado por el equilibrio de malta y lúpulo.
Maridaje de la cerveza Hobgoblin IPA
Esta cerveza la tomé junto a un plato muy variado de cous cous, alubias, cebolla, patata y calabacín. Resultó una muy buena combinación, porque se van limpiando entre ellos. El amargor de la bebida limpia el plato, y todo el almidón y sal del plato borran el amargor de la bebida. Ahora bien, cuidado con tomarlo con platos picantes, pues en este caso las IPA no perdonan (y es que el amargor enfatiza el picante).


