El estilo Ordinary Bitter (11A) representa una de las expresiones más clásicas y queridas de la cervecería británica. Este estilo, humilde pero lleno de carácter, es sinónimo de los pubs del Reino Unido, donde la calidad de una buena pinta y la compañía son protagonistas. A pesar de su bajo contenido alcohólico y su sencillez aparente, estas cervezas ofrecen un equilibrio magistral entre malta y lúpulo, convirtiéndose en un homenaje a la tradición cervecera y a los sabores más auténticos de la isla.
Historia
El término bitter surgió en el siglo XIX, como una forma de diferenciar las ales más lupuladas y secas de las Mild Ales, que eran más dulces y menos intensas. Las Ordinary Bitter nacieron como una versión asequible y fácil de beber, pensada para los trabajadores que buscaban una cerveza refrescante y de bajo costo. Originalmente servidas directamente desde barriles, se popularizaron por su frescura y disponibilidad en los pubs.
Con la llegada de la revolución industrial y los avances en la maltería, las Ordinary Bitter comenzaron a desarrollar un perfil más definido, caracterizado por un equilibrio entre la malta base y los lúpulos ingleses, como el Fuggle y el East Kent Golding. A medida que el consumo de cerveza se transformó en un aspecto central de la cultura británica, las Bitter se convirtieron en una referencia de las cervezas de pub.
En la actualidad enfrentan el reto de mantenerse relevantes frente a estilos modernos y más llamativos. Sin embargo, su perfil sencillo y accesible sigue conquistando a quienes buscan una experiencia cervecera clásica y genuina.
Propiedades organolépticas
Apariencia.
Color dorado pálido a ámbar.
Claridad alta, con una espuma blanca de baja persistencia.
Aroma.
Aromas suaves de malta, con notas de pan tostado, galleta y un toque ligero de caramelo.
Los lúpulos pueden aportar toques florales o herbales, aunque sin dominar.
Sabor.
Sabor maltoso suave con notas de pan, galleta y ligero caramelo.
El amargor del lúpulo es moderado, añadiendo un toque seco sin ser excesivo. Final limpio y refrescante.
Sensación en boca.
Cuerpo ligero con carbonatación baja, lo que potencia el toque de la malta y la cremosidad.
La textura es suave, con un leve toque seco en el final.
Alcohol (ABV).
3.2%-3.8%, baja, lo que hace que sea una opción ideal para largas sesiones de consumo sin perder la capacidad de disfrutar de un buen sabor.
Curiosidades
1. Durante la Primera Guerra Mundial, su bajo contenido alcohólico ayudó a que siguieran siendo populares.
2. Es una de las categorías mejor representadas en los festivales de cervezas CAMRA en el Reino Unido.
3. Muchas Bitters son producidas con agua de perfil mineral específico, como la de Burton-on-Trent.
4. Son consideradas el pan líquido de los británicos, debido a su bajo precio y su consumo frecuente.
5. A pesar de su nombre, son extremadamente complejas en sabor para quienes buscan sutileza.
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