¡Buenas cervecero! Para hoy vamos a tener el placer de probar la kombucha Greenvida de Komvida, producto español adquirido en el supermercado Carrefour Market a un precio de 2.35€ el botellín de 25cL, o sea, a 9.4€ el litro (a fecha de diciembre de 2024). Puedes adquirirla directamente de la web de Komvida en dos planes: el primero, de 12 botellines (3 litros), a 32.66€ (10.88€ el litro), y el segundo, también de 12 botellines, a 26.55€ (8.85€ el litro), pero con una suscripción de envío cada 15, 30 o 60 días (lo que prefieras).
Acerca de la kombucha Greenvida
El producto se trata, como ya has podido vislumbrar por activa y por pasiva, de una kombucha que, a diferencia de la mayoría de oferta en el mercado, no está enriquecida con frutas o vegetales más allá del té verde, que es la base del producto fermentado en todas sus variantes (a veces también puede incluir té negro, té blanco…).
Para la fermentación se emplea lo que se denomina un SCOBY, acrónimo inglés que, en castellano, significa Colonia Simbiótica de Bacterias y Levaduras. Tiene un sabor ligeramente ácido y efervescente, y es conocida por sus posibles beneficios para la salud, como el apoyo al sistema digestivo y el fortalecimiento del sistema inmunológico.
Formato de comercialización. Únicamente se vende en botella de vidrio de 750m y 250mL.
Premios. No consta ningún galardón.
Análisis técnico de la cerveza
Prosigamos conociendo más información en torno a la kombucha Greenvida de Komvida.
Embotellado. La bebida se presenta en vidrio de 25cL con una única etiqueta, verde, que da la vuelta a casi toda la cilindrada.
En la parte frontal se ve el logotipo de la empresa, el reclamo organic kombucha y la palabra té verde (ya que es el ingrediente protagónico de la bebida).
A mano zurda aparece la tabla nutricional, las condiciones de conservación recomendadas, diversos reclamos (ecológica, vegana, sin gluten, sin pasteurizar y con probióticos), la denominación comercial, la lista de ingredientes, el lugar de producción y el volumen de líquido.
Por el costado diestro te cuentan un poco sobre los inicios de la empresa, el nombre del producto (Greenvida), la dirección web y de Instagram, y el sello de agricultura ecológica.



En cuanto a la chapa, es una rosca plateada con el logotipo de la empresa en blanco.

Ingredientes. Su lista es muy corta, de hecho, creo que es la más corta de la empresa. Se compone de agua, azúcar, té (0.9%) y SCOBY. Esa cantidad de té se emplea en los demás productos de su lineal, sólo que queda opacada por la adición de otros ingredientes como frutos rojos, kiwi…
Contenido alcohólico. Presenta un nulo ABV. A ver, a lo mejor queda algún alcohol residual, pero ni se contempla.
Aun así, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Es un dato indicado, de 15kcal por cada 100mL y, por ende, unas 37kcal por botella.
Análisis organoléptico de la cerveza
Prosigamos deleitándonos con la cata de la kombucha Greenvida de Komvida.

Color. Su tonalidad es amarillo pajizo. Personalmente le daría unos 2 SRM.
Espuma. Su producción es bajísima, blanca y de retención baja.
Columna de burbujas. En el vidrio del vaso quedan muchas burbujas adheridas. Asimismo, hay varios flujos que ascienden hacia la superficie. El líquido realmente es más turbio de lo que se ve en las imágenes ya que quedó un poco de SCOBY en el fondo de la botella que, en primera instancia, no aboqué.
Lágrima. Su producción es nula. No hay casi azúcares, aceites esenciales ni alcohol.
Olor. En nariz aparecen notas a ácido láctico (por la fermentación del SCOBY) con un ligero toque verde a hoja. A la hora de acercar la cara para inhalar, el chisporroteo proporciona frescor.
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca entra, en un primer trago, con cuerpo medio-pleno a pleno, dulce, con notas a bizcocho y pan (en su vertiente de producto fermentado). Muy fresca, con una acidez bien comedida y equilibrada que no satura. Su final es dulce y un poco ácida, así como refrescante.
En el postgusto permanece el toque a bizcocho y fermento por la boca, bastante curioso. Esto es efecto del SCOBY mezclado con los azúcares.
Posteriores tragos son algo más salinos, apareciendo un poco de hoja (toque vegetal), pero manteniendo el dulzor. Como es habitual, no hay nada de amargor.
Amargor. Lo dicho, es un sabor (normalmente) noqueado para este estilo.
Maridaje de la kombucha Greenvida
El producto lo consumí junto a unas sardinas con pasta y verduras.
Quedó realmente bien. Por un lado, la efervescencia ayudaba a limpiar el toque graso, mientras que el cítrico aliñaba las verduras, aumentando su toque fresco. Por otro lado, la suavidad de ambas elaboraciones (no había elementos toscos como salsas intensas, carnes grasas o quesos) permitía que no se taparan, y por ende, eliminaran el protagonismo del acompañante.
Otra opción de maridaje puede ser con unos nigiri de pez mantequilla y salmón, con una quiche de espinacas y champiñones, y con una tarta de maracuyá.
¿Qué te ha parecido la kombucha? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!
¡Te leo!

