¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Estoy deseoso de traeros el análisis de la sidra Campple Cider, cuyo precio fue de 2,95€ la botella de 33cl (es decir, unos 9€ el litro, precio bastante elevado para el de las sidras, donde puedes conseguir una de 75cl por unos 2€).
Acerca de le empresa
La empresa de Campple Cider se trata de una sidrería ubicada (como no) en Asturias, con una inspiración en las manzanas americanas y la forma de elaboración del lugar para la creación de su producto. Únicamente elabora la sidra Campple Cider, y para ello nos dicen en su página web que emplean manzanas recogidas en octubre, chaptalizando y carbonatando sutilmente el producto final, para poder ofrecer así la típica sidra comercializada hoy en día: afrutada y con poca acidez.
Sinceramente, la web es simplemente el escaparate, pues donde tienen el grueso de promoción de sus productos es en la página de Instagram donde cuelgan sus actualizaciones, llevan a cabo concursos, promocionan establecimientos…
Por último, aclarar que el nombre de «Campple» viene de juntar las palabras en inglés «camp» y «apple» (acampada y manzana, respectivamente).
Acerca de la sidra Campple Cider
Como la mayoría de sidras que se comercian y están carbonatadas, estamos frente a un producto no muy alcohólico, de acidez suave, con un toque dulce, con algo de gas pero que se desbrava relativamente rápido y que, por ende, te puedes beber de una sentada.
Análisis técnico de la sidra
Pasemos a continuación a saber un poquito más de información sobre la asturiana sidra Campple Cider.
Embotellado. La bebida se presenta en una botella de 33cl con una etiqueta delantera colorida en la que aparece el logo de la empresa junto al nombre sobre un fondo verde y azul (simulando un campo, como el del primigenio salvapantalla de Windows), y unos reclamos que dicen que emplean las mejores manzanas y que tienen inspiración americana. Por otro lado, en la etiqueta trasera hay información acerca de la inspiración de la bebida, junto a una aclaración de que la bebida es libre de gluten, la zona de producción, el contenido alcohólico y el volumen de líquido de la bebida.
Ingredientes. Como toda sidra, supongo yo que simplemente emplearán manzanas junto con un poco de azúcar que dicen que añaden.
Contenido alcohólico. La sidra posee una graduación alcohólica de 4,5º que equivale a unos 3,6g de etanol cada 100ml. Siendo la bebida de 33ml, por toda ella supondrá ingerir unos 11,9g de alcohol. Esta cantidad supone un poco más de la mitad de la recomendada moderada para mujeres (20g) y algo más de 1/3 de la recomendada moderada para hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Suponiendo que la sidra aporta unos 4g de azúcares cada 100ml, por toda la botella implica que estaremos tomando unos 13g de glúcidos. De este modo, por beberla toda nos estaremos apretando unas 135kcal, o lo que es lo mismo, unas 41kcal cada 100ml.
Análisis organoléptico de la sidra
A continuación, vayamos a la parte interesante: la cata de la sidra Campple Cider.

Color. La bebida posee una coloración bastante clarita, acorde con el tipo de bebida que es, de modo que, personalmente y basándome en el sistema SRM de clasificación del color le doy un valor de 5-6.
Espuma. La bebida genera una cantidad inexistente de espuma; como mucho la que se forma por el CO2 liberado rápidamente por la bebida. Respecto al rocío, como buena sidra, genera una elevada cantidad, y la verdad es que la sidra parece filtrada de los clarita que está.
Olor. En nariz la bebida aporta el típico olor de sidra, con notas a manzana madura.
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca es muy dulce en el primer trago, sin apenas generar chisposidad (como sí podemos asociar a otras marcas conocidas como El Gaitero). Una vez pasa por boca deja una muy buena sensación dulce, haciendo, además, salivar un montón.
Maridaje de la sidra Campple Cider
Esta sidra la tomé junto a un plato de espaguetis con verdura y aceite, y si bien no le iba mal, podía hacerse en ocasiones demasiado dulce, demandando el paladar un sabor más amargo. Es por ello que recomiendo más con platos proteicos, amargos, salados…, donde todo ese dulzor equilibre bien.


