El estilo American IPA (21A) es uno de los más populares en la escena artesanal actual, especialmente en los Estados Unidos, donde se originó. Este estilo destaca por su carácter lupulado, el cual se expresa en un amargor intenso y una explosión de sabores frutales y cítricos. En esta entrada, exploraremos a fondo qué la hace única, su historia, características y algunas de las curiosidades más sorprendentes sobre este estilo, que ha conquistado paladares de todo el mundo.
Historia
La historia de la American IPA comienza en los Estados Unidos, donde los cerveceros artesanales empezaron a experimentar con lúpulos más aromáticos y potentes. En los años 70 y 80, el auge de la cerveza artesanal llevó a los cerveceros a buscar formas de innovar dentro de los estilos tradicionales, dando lugar a una versión de la IPA que se distanciaba de las tradicionales inglesas. El objetivo era crear una cerveza con un mayor perfil lupulado y un amargor más pronunciado, lo que rápidamente atrapó la atención de los aficionados a la cerveza.
En la década de los 90, cervecerías como Sierra Nevada y Stone Brewing empezaron a consolidar la American IPA como un estilo dominante, destacándose por el uso de lúpulos estadounidenses como el Cascade, Centennial y Citra. Estos lúpulos daban a la cerveza notas cítricas y florales que diferían notablemente de las versiones más moderadas de las IPA tradicionales, posicionando a la American IPA como uno de los pilares del movimiento cervecero artesanal.
Hoy en día, la American IPA sigue siendo un estilo clave en la oferta de muchas cervecerías, con diversas variaciones y subestilos como las Double IPA o New England IPA, que continúan explorando nuevos horizontes en cuanto a sabor, aroma y amargor.
Propiedades Organolépticas
Apariencia.
De color ámbar a dorado, con una espuma blanca, densa y persistente.
Su claridad puede variar de translúcida a ligeramente turbia, dependiendo de si se filtra o no.
Aroma.
El aroma es intensamente cítrico y floral, con notas a pomelo, naranja, piña y, en ocasiones, a resina de pino.
Es común que se perciban también toques de maltas dulces o ligeramente caramelizadas, pero siempre predominan los lúpulos.
Sabor.
En boca es bien equilibrada, aunque con un marcado amargor debido a la generosa adición de lúpulos. El perfil de sabor puede incluir frutas tropicales, cítricos, pino y, en ocasiones, toques terrosos.
La malta se presenta secante y menos destacada, lo que permite que el amargor y los sabores de los lúpulos brillen. En el final, el amargor suele ser persistente.
Cuerpo.
El cuerpo es medio, con una carbonatación moderada que refuerza la frescura general del estilo.
Alcohol (ABV).
6%-7.5%, en sintonía con su intensidad de lúpulo y amargor.
Curiosidades
1. Algunos lúpulos se han vuelto tan famosos que los cerveceros crean cervezas en su honor, como el Citra o el Simcoe, que aportan sabores intensos de frutas tropicales.
2. En algunas recetas, los cerveceros usan la regla del 60/40, lo que significa que el 60% del sabor proviene del lúpulo y el 40% de la malta.
3. A finales del siglo XX, la IPA experimentó un resurgimiento en la cervecería artesanal, liderado por la American IPA, en contraposición a las cervezas más ligeras y comerciales.
4. En la comunidad cervecera, algunos se obsesionan con alcanzar el máximo amargor posible, lo que ha dado lugar a variaciones extremadamente lupuladas, incluso más allá de lo tradicionalmente aceptado.
5. A menudo se fermentan rápidamente para capturar todo el potencial de los aromas frescos del lúpulo.

