¡¡¡Muy buenas a tod@s cervcerer@s!!! Hoy me encuentro pletórico al poder traeros el análisis de la cerveza Blanc de Volfas Engelman (que gusto da cuando no tienen nombres enrevesados… nótese la ironía). La cerveza fue comprada en el supermercado online Brew House a un precio de 2,34€ la lata de pinta (568mL), lo que nos deja con un precio por litro de 4,12€. Es bastante asequible, lo que nos indica que, o se produce en masa, o sus ingredientes son de baja calidad (voy a ser bueno y pensar en lo primero).
Acerca de la empresa
La empresa Volfas Engelman se trata de una cervecera situada en Lituania, concretamente en Kaunas (población muy grande, con un censo, en 2016, de unos 295.000 habitantes), siendo fundada a mitad del siglo XIX (no se especifica fecha), con una página web en lituano e inglés que trataremos a continuación.
Nada más entrar en ella, llama la atención la combinación de colores (rojo marronáceo, crema-ocre-dorado y blanco), que le dan un cierto aire de elegancia, sobriedad y antigüedad. En el feed inicial, si deslizamos hacia bajo, podemos ver una elevada cantidad de subapartados que os invito a que visitéis por vuestra cuenta para no escribir aquí una longaniza infumable; no obstante, os puedo adelantar que hay mucha información sobre eventos y cervezas de la empresa (entiendo yo que las más nuevas, o acordes a la época que se vive).
En la parte alta, con los apartados, siguen con el de Bebidas, no limitándose a las cervezas, pues además venden refrescos, kvas, sidra, bebidas energéticas… entre otros. Continúan con el apartado de Producción, en donde con un mapa de flujo te especifican qué llevan a cabo en cada etapa. Posteriormente está el apartado V.E. Studio, que no deja de ser la oferta de visitar el tinglado que han montado para que veas cómo elaboran la cerveza, pruebes y compres (con un precio de 18€ por persona). Va seguido del de Sostenibilidad, en el que se lavan la cara, metiendo sus reducciones de consumo y ODS con los que participan, entre otros, y por último, el de Acerca de la Compañía, con muchos subapartados entre los que se encuentra el de Historia y Contacto.
Acerca de la cerveza Blanc
La birra, a fin de cuentas se trata de una Witbier, o lo que es lo mismo, una cerveza de trigo belga (lo que, además, se expone en el propio etiquetado, diciendo que es «Belgian Style«), la cual se caracteriza por tener trigo entre sus ingredientes (por si no os habíais enterado). Este ingrediente suele estar en una determinada proporción, menor a la cantidad de malta de cebada, aunque la puede superar sin problemas. Tiene su homólogo alemán, llamado weissbier, siendo la principal diferencia entre ambos estilos el color, en donde la belga suele ser más clara.
Si queremos saber algo más acerca de la cerveza, previa cata, podemos acudir al BJCP el cual nos indica los rangos y características que suelen y deben manejar los estilos para poder denominarse como tal. Para la witbier, sería una cosa tal que así:
Apariencia. De pajizo a amarillo oscuro (2-4 SRM), turbio (por las levaduras y el trigo) y con una blanca corona densa y con buena retención.
Olor. Predominio de la malta, a veces con toques a miel y vainilla, o granos de trigo. Notas frutales, principalmente cítricas (limón y naranja), con posibilidad de percepción del lúpulo, aunque no es obligatorio.
Flavor y percepciones somatosensoriales. Cuerpo bajo a medio, a veces suave y con cierta cremosidad. Muy carbonatada, lo que le dota de un poder refrescante, al igual que induce a un final seco. No obstante, no es astringente. Similar al olor, con un bajo amargor que acompaña las notas afrutadas y especiadas.
Estadísticas vitales. De 8 a 10 IBUs y de 4,5º a 5,5º.
Análisis técnico de la cerveza
Espero que el embotellado no esté en lituano, porque si no ya sí que voy a tener que tirar de símbolos, astucia y suerte para averiguar qué información nos están queriendo transmitir. Bueno, al menos los números son números… En fin, que me voy por las ramas, voy a dejar de quejarme. Procedamos a «desnudar» todo aquello que esconda la cerveza Blanc de Volfas Engelman.
Embotellado. La cerveza cuenta con un formato bastante inusual, de tamaño de pinta, en lata de «bala» (me gusta llamar así a las de medio litro) de color dorado y azul predominantemente.
Posee dos caras frontales que, si bien parecen iguales… lo son, sólo que una da los datos en lituano, mientras que la otra en inglés, concretamente lo siguiente: el logo y nombre de la empresa (junto al año de fundación), la frase «Pasaulio Skoniai» que significa Sabores del mundo, el nombre y estilo de la bebida, las maltas y lúpulo usados, el color, el amargor y el volumen alcohólico y de líquido. En un lateral nos hablan sobre la lista de ingredientes y zona de producción, en ambos idiomas, mientras que en el otro hay un dibujo de un mapa de Bélgica (país en donde se inspira la bebida). Cabe destacar también que la lata tiene un papel de aluminio en la parte de la chapa, de color dorado, con el logo y nombre de la empresa, diciendo, además, que sirve para protegerla y mantenerla limpia.

Ingredientes. Cabe destacar de la misma que es un poco rara y contradictoria. ¿Por qué? Ahora veréis. La misma se compone de agua, malta de trigo, malta de cebada, sirope de azúcar y/o sirope de glucosa-fructosa. Esto, en el tema de ingredientes, sobre todo cuando va acompañado de una tabla nutricional, es delicado, pues cada ingrediente aporta unos nutrientes y efectos en el resultado final, que si son variables, no son reproducibles ni estandarizables. Pero bueno, lo que hay que sacar en claro de aquí es que utilizan azúcar para chaptalizar la bebida.
Contenido alcohólico. Este zumo fermentado nos lo pone fácil (no tanto el volumen total de líquido), y es que, por 100mL, teniendo un ABV de 5º, nos estaremos metiendo 4g de alcohol en vena. En el caso de que nos traguemos toda la lata, nos estaremos agenciando un total de 22,7g de etanol. Esta cantidad supera la recomendada moderada para mujeres (20g), mientras que supone casi 4/5 de la recomendada moderada para hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Tiraremos de matemáticas, porque la bebida no nos da un dato fijo, de modo que supondremos que, por cada 100mL, la cerveza nos aporta unos 4g de azúcares. De este modo, por la lata al completo, nos meteremos entre pecho y espalda un total de 273kcal, o lo que es lo mismo, unas 48kcal cada 100mL.
Análisis organoléptico de la cerveza
Me hice una mini maratón de 2km para pillar sed y poder beberme la bebida, así que, espero tener las papilas gustativas preparadas para dar un análisis fiable de la cerveza Blanc de Volfas Engelman.

Color. Esta bebida nos aporta el dato respecto a cómo percibimos el líquido, dándole un valor de 8 EBC que, pasados a SRM (el que yo empleo), se convierte en 4. Me encuentro conforme a dicha puntuación.
Espuma. La cerveza genera una elevada cantidad de espuma, blanca, aunque se desvanece bastante rápido, dejando una ligera capa superior. En cuanto al rocío de burbujas sí que se aprecia algo, teniendo el interior un poco de turbidez (principalmente por el trigo).
Olor. En nariz nos encontramos con unas agradables notas a zumo de manzana y mango, con un ligero toque picante.
Flavor y percepciones somatosensoriales. La cerveza entra con un cuerpo medio, muy sedoso, que destaca en dulzor, con notas a miel. Asimismo, un poco de trigo, como cereal en boca, es apreciable (lo que se justifica en su elevada cantidad). Apenas se percibe amargor, y en el postgusto, aparece un poco de astringencia, junto al lúpulo en la garganta (de forma sutil).
Amargor. La lata le da un valor de 14 IBUs, que son bastante bajos, no obstante yo, personalmente, le daría un valor de unos 7-8 apreciables, ya que, sinceramente, se parece más a un zumo o sidra desbravada que a una cerveza (entra muy fácil), lo que no implica que no esté rica (lo está).
Maridaje de la cerveza Blanc
Esta birra la he tomado junto a un plato de legumbres con ajo y una reducción de gazpacho (lo sé, me gusta cocinarme cosas raras), dando como resultado una muy buena combinación, ya que, tras comer, la cerveza entraba con más dulzor. También lo recomendaría con una tostada con anchoas o queso fresco, una tortilla de patatas con calabacín y chorizo, y una tabla de quesos azules (por el contraste dulce-salado).


