¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Hoy estoy muy contento, feliz y con un toque de hiperactividad de la emoción que me causa el poder traeros un nuevo análisis sobre la cerveza Doughnut Black Velvet de Cervesa Guineu, bebida que adquirí a través de la web online Brew House, a un precio de 3,78€ la lata de 1/3 de litro (o sea, más de 10€ el litro). Es un tanto cara, pero algo tengo que decir: cervezas como esta, que empleen el donut de la película de Los Simpson con toda su cara, hay pocas.
Acerca de la empresa
Cervesa Guineu se trata de una pequeña empresa situada en la pequeña población de Valls de Torroella, que en el año 2006 elaboraba maquinaria para hacer cerveza, pasando, dos años más tarde, a hacer ellos su propia birra, llamándose guineu porque dicha palabra significa zorro en castellano, tratándose de un animal muy común de España, y más de las zonas boscosas en donde está asentado el pueblo. Curiosamente la han llevado a cabo en colaboración con los fabricantes de La Quince, una cervecera nómada que, se ve que en el paso por Catalunya les dio un antojo de dulce, y por no bajar a la primera panadería a por una ensaimada, decidieron crear una cerveza dulce.
Si visitamos su web podemos encontrar los siguientes puntos: Nosotros, en donde te explican sus valores y los orígenes de la empresa y marca; Club Guineu, que funciona a modo de suscripción mensual, con el envío de tres cervezas sorpresa; Tienda Online, en donde adquirir sus productos (que ya os adelanto, no son pocos); Producimos para Tí, pensado para gente con pasta capaz de cederles la responsabilidad de producirles unos cuantos hectolitros de una receta al gusto; y Guineu para tus Clientes, con el que hacer un acuerdo de hostelería y poder vender sus productos.
Respecto a La Quince, decir que destacan en España por ser la cervecera nómada por excelencia. Esto les brinda la posibilidad de hacer mezclas muy locas con otras cerveceras y no estar anclados a locales físicos fijos.
Acerca de la cerveza Doughnut Black Velvet
La empresa nos la vende como una Pastry Milk Stout (que suena a empalagoso que tira para atrás), pero no deja de ser una cerveza del estilo Sweet Stout, que abarca un gran tipo de matices, para cervezas negras, como el corazón de aquel que maltrate a un patito, y dulces, como los finales de Disney. Es curioso, pues normalmente en este tipo de bebidas no recurren a azúcares añadidos para lograr ese dulzor, sino que se consigue con la propia mezcla de maltas, calibrando sus azúcares libres y la cantidad fermentada.
Si queréis saber un poco más sobre este estilo de cerveza, mi resumen de la guía BJCP te puede resolver todas tus dudas. Otra opción es que lo leas directamente de allí, pero está en inglés, así que suerte con los «palabros» raros de la jerga inglesa… ¡¡¡Y el traductor de Google no es una opción!!!
Apariencia. Marrón muy oscuro a negro (30-40SRM), con un líquido transparente (pese a la opacidad por el color), con una cremosa espuma, tostada-marrón.
Olor. Notas suaves a tostado, a veces acompañadas de café o chocolate. Se percibe que el producto va a ser dulce, con un gran rango de fruta (depende de qué tipo de dulce se pretenda con el estilo). Se aceptan algunas notas de lúpulo o flor.
Flavor y percepciones somatosensoriales. Cremoso cuerpo medio a pleno, sin mucha carbonatación y con gran dulzor por los azúcares residuales. Destacan notas a chocolate, tostado, café…, con cierta fruta y un amargor moderado. Depende de la proporción de azúcar y de tostado, el contrapunto entre dos aspectos puede dejar un final dulce o seco.
Estadísticas vitales. De 20 a 40 IBUs y de 4º a 6º.
Análisis técnico de la cerveza
Ya os voy anticipando que, de todas las latas que he comprado hasta la fecha, esta se podría considerar la más llamativa de todas, tanto por el color como por los elementos presentes y por el estilo de bebida. ¿Queréis saber todos estos datos más detallados? Perfecto, así os puedo introducir el apartado a tratar: el análisis técnico de la cerveza Doughnut Black Velvet de Cervesa Guineu.
Embotellado. La bebida se nos presenta en un formato de lata cilíndrica de 330mL, con un color predominante rosa, en donde se plasma una serie de datos la mar de interesantes. En la parte frontal nos encontramos con un dibujo bastante llamativo de un búho y un zorro (relacionados con ambas marcas, cuyos logos son esos animales) junto a briznas de centeno y donas, en un color blanco que destaca sobre el fondo, junto al nombre de la bebida, su estilo (pastry stout, que a fin de cuentas es una sweet stout) y los volúmenes de alcohol y de líquido.
Un poco más a la derecha aparece el nombre de la cervecera y su logo, junto a varias donas más (muy parecidas a las de la película de Los Simpson). En el lateral diestro aparece el nombre de lo que parece ser una división de producción de La Quince llamada Rapaces Night Hunters Brewing Co. junto a la aclaración de que es una birra artesana hecha en conjunto por La Quince y Cervesa Guineu; asimismo, encontramos los IBUs y grados plato (º plato) con el nombre de las maltas y lúpulos. Por otro lado, en el izquierdo hay por escrito la denominación legal de la bebida, la lista de ingredientes, el lugar de producción y las páginas web de ambas empresas. Al ser lata no tiene chapa, pero destaca por tener una tapa y anilla negras.
Ingredientes. Es muy interesante el hecho de que, si bien se trata de una cerveza bastante dulce (por su estilo), no hayan empleado ningún tipo de azúcar o edulcorante en la elaboración de la bebida, siendo los ingredientes los siguientes: agua, maltas de cebada y de trigo (emplean casi diez tipos), avena, lúpulo (Nugget) y levadura. Con el uso de estos otros dos cereales nos podemos esperar una cerveza sedosa, turbia y con generación de espuma.
Contenido alcohólico. Aquí se acaban las tonterías, y es que la bebida tiene una graduación alcohólica de 8,5º que, convertidos a gramos, pasan a ser 6,8g/100mL. Esta cantidad, extrapolada a toda la botella, se convierte en unos 22,6g de alcohol que supone más de un 10% de la recomendada moderada para mujeres (20g) y algo más de 2/3 de la recomendada moderada para hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. No tenemos un dato de energía como tal, pero a raíz de su ABV y suponiendo que aporta unos 7g de azúcares cada 100mL (pues es una cerveza dulce), podemos ubicar sus kilocalorías en unas 76, por lo que todo el producto nos aportará unas 252kcal (1/8 de la CDR, lo cual no está nada mal).
Análisis organoléptico de la cerveza
Pillen su acompañamiento dulce y abran la anilla para proceder a la cata de la cerveza Doughnut Black Velvet de Cervesa Guineu.

Color. La cerveza es negra (y si no, solamente le falta echarle dos gotas de tinta de calamar para ello) pero no nos aporta un valor de tono, por lo que personalmente y basándome en el sistema de clasificación del color SRM, lo ubico en un valor de 29-30.
Espuma. Tiene una buena generación de espuma, color canela, pero desaparece a una velocidad bastante alta, dejando luego una pequeña corona de 1/2cm de grosor. Respecto al rocío, no es muy apreciable (aunque es existente), debido a la elevada oscuridad del líquido y su turbidez.
Olor. En nariz, como nos acostumbran las stout, aporta notas a cereal caramelizado, vainilla, chocolate y caramelo. Un clásico, pero que madre mía, ¡qué gusto da!
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca entra con un cuerpo medio, bastante untable, en donde el dulzor es el sabor predominante, acompañado de un ligero amargor que se ve reforzado por la acción del alcohol. Si bien ello, es agradable.
Tras ingerir, deja la boca amarga y algo seca, pero se ve compensado por el dulzor que nos brinda en posteriores tragos.
Amargor. En verdad no es una cerveza muy amarga, pero este sabor se ve reforzado por la acción del alcohol, de modo que, me parecen correctos los 15 IBUs que da la empresa, no obstante, perceptibles los ubicaría en unos 22-23, por este efecto combinado entre humulonas y etanol.
Maridaje de la cerveza Doughnut Black Velvet
Tomé esta bebida junto a un vaso de leche con cereales, fresas y cacao a la taza. Resultó en una muy buena combinación, cuyo único inconveniente es que el cuerpo de la bebida superaba un poco al de los cereales, además de faltarle dulzor (no me pasé con el cacao). No obstante ello, también lo probé con un vaso de «leche» de avellana con cacao y la combinación era brutal, surgiendo armonía independientemente del orden de ingesta. Eso sí, os recomiendo tomarla en dos tandas o junto a otra persona, pues toda la lata para uno es un tanto fuerte y empalagosa.
Otra opción puede ser con postres dulces con cacao o café, como un tiramisú o mousse de chocolate. Asimismo, una elaboración cárnica contrastada con dulce (codillo en salsa de manzana) puede ser apropiada.


