¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Para hoy, os traigo la reseña de una cerveza de la «terreta» que, afortunadamente, me regalaron: la cerveza Rubia de Mas de Bondia, una lager clásica que se fabrica en Valencia, con un formato de botella de 33cL y un precio desconocido. No obstante ello, si observamos el precio de venta en una web que la posee (concretamente, Regalos Pardo), podemos situar el coste por botella en 3€. Esto nos deja con que, por cada litro, debemos pagar alrededor de 9€, precio algo elevado, pero debemos tener en cuenta que es una empresa pequeña que, encima, diversifica su producción.
Acerca de la empresa
El Mas de Bondia se trata de una empresa ubicada en Beniguasil, en Valencia, que nació en el año 2019 de la mano de Javier Herrero, gran conocedor del campo valenciano y los productos que ofrece. Es una empresa que se fundamenta en la venta de productos de Km.0, con interés por la sostenibilidad y la producción artesanal, comerciando varias líneas de productos entre los cuales se encuentran las cervezas. Además, venden AOVE, mermeladas, jamón, miel, naranjas y vino.
Su página web es bastante sencilla, con un diseño suficiente para transmitir lo que quieren transmitir y vender lo que quieren vender. En la página principal podemos encontrar información acerca de todos los apartados que presentan en la parte superior, que son: el de Tienda, en donde te presentan sus productos; el de Mas de Bondia, en el que te cuentan un poco más acerca de ellos y te enseñan sus certificados (como el ISO 14046:2014 de huella hídrica); el de Casa Rural, donde te presentan una casa, situada en Baldovar que, se entiende que puede ser alquilada; el de Blog MB, en el que suben entradas (aunque de uvas a peras) y el de Contacto, con número de teléfono, Gmail y dirección física.
Acerca de la cerveza Rubia
Puede engañar ya que, el hecho de que se venda como rubia nos puede incitar a pensar que es una International Pale Lager, no obstante, su coloración, elevada espuma y fruta en cata la transforman en una American Pale Ale (18B), estilo con gran presencia de lúpulos americanos, en donde se emplea una buena porción de malta para equilibrar correctamente.
Si queréis saber más características que definen a este estilo, podéis leer los aportados por el BJCP 2021, con el resumen inferior.
Impresión General. Cerveza promedio con gran presencia de lúpulo, y suficiente malta como para equilibrar la bebida, balanceándola. Estos lúpulos claramente dan a entender que son americanos o del Nuevo Mundo.
Apariencia. Color dorado pálido a ámbar (5-10 SRM), con una buena corona, blanca o tostada, con buena retención. Suele ser cristalina.
Olor. Abundantes notas de lúpulos americanos o del Nuevo Mundo, junto con moderados matices de malta, bastante neutros. Los esteres frutales y las notas derivadas del dry-hop son opcionales.
Flavor y sensación en boca. Cuerpo medio-bajo a medio, con una buena carbonatación y un acabado suave, sin astringencias.
Perfil parecido al del olor, con un amargor de medio a alto, y un final de medio a seco. Cabe destacar que la malta no debe competir con el lúpulo, sino que debe servir de base para la cerveza.
Estadísticas vitales. De 30 a 50 IBUs y de 4.5º a 6.2º.
Análisis técnico de la cerveza
De la trilogía (porque además, están la Tostada y la Session IPA), esta se consideraría la Pétalo, es decir, la que gusta a todos, pero para poder afirmarlo debemos analizar un poco más qué compone a la bebida, no sólo a nivel organoléptico. Dicho lo cual, tomemos teclas y gafas para diseccionar la cerveza Rubia de Mas de Bondia.
Embotellado. Se nos presenta en una botella de 33cL, de color marrón oscuro, con una única etiqueta, blanca, dividida en tres partes: la frontal, en donde se cita el nombre de la empresa, las aclaraciones de que es una edición limitada y que emplean malta 100% natural, el volumen alcohólico y de líquido; la lateral izquierda, que nos presenta el lugar de elaboraciónY y la diestra, en donde aclaran que la bebida es de Km.0, la lista de ingredientes y la fecha de consumo preferente. Su chapa no destaca en nada, siendo simplemente blanca.
Ingredientes. Curiosamente cuenta con una lista un tanto inusual, compuesta por lo siguiente: agua, malta de cebada, trigo y avena, lúpulo y levadura. Estos dos cereales ayudan a darle a la cerveza mayor aspecto de artesana, así como mayor sedosidad y suavidad en boca. Pd: me huelo que la espuma no se va a largar ni a tiros.
Contenido alcohólico. La cerveza cuenta con un ABV de 5º, por lo que nos lo ponen fácil, y es que, por 100mL estamos ante un brebaje con 4g de alcohol cada 100mL. Esto, extrapolado a todo el botellín se convierte en unos 13,3g de etanol. Esta cantidad se va acercando a 3/4 de la recomendada moderada diaria para mujeres (20g), y a la mitad de la de los hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Puesto que la empresa no os lo dice, voy a tratar de aportar yo el dato. Suponiendo que por cada 100mL el aporte de azúcares es de unos 4g, por esta cantidad estaríamos tomando unas 44kcal. Esto, traducido a la ración que se nos propone como botella, implica unas 147kcal.
Análisis organoléptico de la cerveza
Veamos cómo se desenvuelve la bebida en boca puesto que procede de una empresa que diversifica en su producción, de modo que tal vez pueda cometer algún error por no enfocar sus recursos. Si bien pudiera pasar, errar es humano, y todo el mundo merece una segunda oportunidad. Para eso se realizan estos trabajos, así se puede analizar desde el punto de vista del consumidor, para otorgar un feedback positivo y constructivo. Ahora sí, dejo de daros la tabarra y empiezo a saborear la cerveza Rubia de Mas de Bondia.

Color. La cerveza cuenta con una tonalidad clarita, dorada, que no se especifica, de modo que, personalmente y basándome en el sistema de clasificación del color SRM le doy un valor de 4-5.
Espuma. La bebida genera una enorme cantidad de espuma, blanquecina y bien estructurada, muy amarga, pero con cierta fruta, que se desvanece poco a poco. Respecto al rocío, sí que es perceptible, pese a la turbidez notable de la bebida.
Olor. En nariz se perciben partículas olfativas que nos recuerdan a lúpulo, típico de las cervezas comerciales, y con presencia de acetaldehído que puede deberse a un problema en la fermentación o en el embotellado.
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca entra con un cuerpo elevado, produciendo bastante cosquilleo en lengua, estando la fruta muy marcada, con algo de sal y un poco de amargor (no muy potente). En posteriores tragos se percibe algo de malta, sin dulzor, junto a una salinidad aún mayor. Durante el postgusto destaca la sal y el salivado.
Amargor. Sobre todo se percibe al principio, quedando luego opacada por la sal. Personalmente, le daría un valor de unos 22-23 IBUs.
Maridaje de la cerveza Rubia
La bebida fue acompañada junto a un plato de verduras en freidora de aire junto a atún. Con el plato se pierde la fruta y, curiosamente, aparece más dulzor. Es decir, no es mala combinación. No obstante, para asegurar un equilibrio a nivel estructural en boca (es decir, que la «densidad» de comida y bebida estén similares) convendría acompañar de más proteína, con grasa y umami, como una hamburguesa, tortilla de patatas o confit de pato.


