En los últimos años, el estilo Hazy IPA (21C) ha conquistado los corazones de cerveceros y aficionados (y un servidor) con su apariencia turbia, aromas explosivamente frutales y una textura sedosa. Este estilo, nacido en Nueva Inglaterra (New England), desafía las convenciones de las IPA tradicionales al priorizar el sabor jugoso y tropical sobre el amargor clásico.
En esta entrada exploraremos su origen, perfil organoléptico y lo que la ha convertido en una de las cervezas artesanales más populares a nivel mundial. ¿Listo para sumergirte en sus entrañas?
Historia
La Hazy IPA o New England IPA (NEIPA… ¿os suena de algo?) surgió en la región de Nueva Inglaterra, Estados Unidos, como una reinterpretación moderna de las IPA tradicionales. Este estilo desafió la tendencia hacia cervezas claras y muy amargas, apostando por una apariencia turbia y un enfoque en aromas tropicales intensos, más alejados de otras versiones como las de la Costa Oeste (o West Coast). Su popularidad comenzó con cervezas icónicas como la Heady Topper de la empresa The Alchemist, que introdujo técnicas innovadoras como el dry hopping (un lupulado enfocado en aportar sabor y aroma) en fermentación. Desde su creación, la Hazy IPA se ha consolidado como uno de los estilos más representativos de la cervecería artesanal contemporánea.
Propiedades organolépticas
Apariencia.
Color amarillo pajizo a dorado, con turbidez característica debido a proteínas, levaduras en suspensión y altas cantidades de lúpulo.
Espuma blanca, persistente y de textura cremosa.
Aroma.
Intensamente afrutado y tropical, con notas a mango, piña, maracuyá, naranja y melocotón.
Lúpulos como Citra, Mosaic y Galaxy dominan, con una sensación fresca y jugosa.
Sabor.
Perfil jugoso y afrutado que refleja el aroma.
Amargor bajo a moderado (25-60 IBU), equilibrado por una ligera dulzura maltosa.
Sabores cítricos y tropicales, a menudo acompañados de toques resinosos y herbales.
Sensación en boca.
Cuerpo medio, con textura aterciopelada y una carbonatación moderada.
Final suave y refrescante, sin astringencia.
Alcohol (ABV).
6%-9%, aportando una calidez moderada en versiones más fuertes.
Curiosidades
1. Aunque nació en Estados Unidos, el uso de lúpulos australianos (como el Galaxy) y neozelandeses (como el Nelson Sauvin) ha influido enormemente en su perfil aromático.
2. Su turbidez no solo proviene de proteínas y levadura, sino también de los aceites esenciales del lúpulo, que contribuyen a la llamada turbidez estable.
3. Su llegada dividió a la comunidad cervecera: mientras unos lo consideran un hito creativo, otros critican su falta de claridad como una desviación de los estándares cerveceros clásicos (más limpio que una patena).
4. La comparación con un zumo de frutas (Juicy IPA) lo ha convertido en un favorito entre cerveceros artesanales.
Y a ti, ¿qué te parece este estilo?
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