¡Buenas cervecero! Hoy vamos a analizar la kombucha de Flor de Azahar de La Cuina Restaurant, producto nacional comercializado en el restaurante nombrado (pincha aquí) con un precio individual de 3.5€ en sala, o sea, a 10.5€ el litro. Lo considero muy competitivo, pues cualquier marca, en supermercado, te cuesta 2-3€ esa cantidad. A fecha de enero de 2025.
Acerca de la kombucha de Flor de Azahar
La kombucha es una bebida fermentada a base de té endulzado que se fermenta mediante una colonia simbiótica de bacterias y levaduras, conocida como SCOBY (Symbiotic Culture of Bacteria and Yeast). Durante el proceso de fermentación, los microorganismos transforman el azúcar en ácidos orgánicos, gases y pequeñas cantidades de alcohol, resultando en una bebida ligeramente efervescente, con un sabor ácido y dulce, y rica en probióticos.
La adición de flor de azahar puede aportar frescor, junto a un ligero toque florar y ácido, mientras que las flores de saúco (que también lleva) pueden sumar cierta hierba y dulzor. Asimismo, se suman efectos sedantes e inmunológicos.
Por lo general el SCOBY se deja en la botella, por lo que no os asustéis si os encontráis algún moco flotando (es la colonia de microorganismos).
Análisis técnico de la kombucha
Prosigamos conociendo más información sobre la kombucha de Flor de Azahar de La Cuina Restaurant.
Formato de comercialización. El producto se envasa en botella de vidrio de 33cL.
Embotellado. Como tal no tiene etiqueta, siendo la de la foto una personalización que me hicieron (por ello consta mi nombre).

La chapa es blanca, con la palabra Exquisite grabada.

Premios. No cuenta con ninguno, pero es lo normal, pues apenas hay competiciones y torneos de esta bebida.
Ingredientes. Su lista es bastante corta, componiéndose de agua, té verde, azúcar, SCOBY, flor de azahar y flor de saúco. En este caso, el tipo de té empleado se destaca por unas notas más suaves, florales y frutales, con un amargor poco marcado.
Contenido alcohólico. Al tratarse de una kombucha, apenas tiene alcohol ya que el SCOBY es una mezcla muy compleja de microorganismos, en donde la mayoría no produce alcohol.
Aun así, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Voy a suponer unos 5g de azúcares residuales en 100mL, con lo que toda la botella tiene unos 17.5g. Esto, junto a la ausencia de otros nutrientes energéticos (vamos a obviar sus trazas), produce un aporte total de 70kcal, y 21kcal por cada 100mL.
Análisis organoléptico de la kombucha
Veamos el desempeño organoléptico de la kombucha de Flor de Azahar de La Cuina Restaurant.

Color. Presenta un tono dorado al que doy un valor de unos 6 SRM.
Espuma. Para mi sorpresa, sí que produjo (lo normal es que no). Es media, blanca, aireada y de retención media-alta. En boca es dulce, y un poco especiada, como si llevara canela y nuez moscada.
Columna de burbujas. Su producción es muy elevada, con pequeñas burbujas ascendiendo por todo el vaso. Eso sí, no trates de ver al trasluz, pues es muy brumosa, no dejando pasar la luz (además de contar con pequeñas partículas en suspensión).
Lágrima. No produce, aunque sí que se fijan restos de espuma al vaso (buena señal).
Olor. En nariz aparecen notas a ácido láctico, pero algo más sobrias (con menos sensación de frescor). Asimismo, un cierto frescor floral (contrario a la proposición anterior jeje) es perceptible (me recuerda al blanco).
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca entra, en un primer trago, con cuerpo pleno, dulce (a miel), bien carbonatada, con un ligero toque de té mezclado con levadura, abizcochada y nada empalagosa. Su acidez es muy suave, dando lugar a una bebida muy refrescante. Su final es almidonado.
En el postgusto quedan, tanto en lengua como en garganta, restos de dulzor.
Posteriores tragos son más dulces, percibiéndose el toque floral, aunque yo no lo defino mucho (tal vez se reconozca sobremanera el azahar y/o saúco, pero no los tengo registrados en mi memoria olfativa).
Amargor. Este sabor no lo presenta.
Maridaje de la kombucha de Flor de Azahar
El producto lo consumí junto a verduras variadas a la plancha (calabacín, champiñón, ajo, cebolla y pimiento). Eso sí, con su sal, aceite, especias… no soy tan hortera para comer.
La combinación fue muy gratificante. Por un lado, la acidez de la bebida limpia las notas terrosas, umami y saladas de los vegetales (y la grasa del aceite). Por otro lado, los matices florales del producto casan a la perfección con el perfil vegetal. Además, como es algo dulce, y es todo tan pobre en nutrientes, sacia esa necesidad de azúcar, pero sin empalagar, reforzando las ganas de tomar la verdura.
Otra opción de maridaje puede ser con un bacalao en salsa de tomate y pistacho, con un rollito de pavo braseado, cacahuete, mézclum de lechugas y salsa de mostaza con miel, y con unas peras al vino.
¿Qué te ha parecido la kombucha? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!
¡Te leo!

