¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Estoy contento de poder traeros el análisis de la cerveza A.K. Damm, una birra que compré en el supermercado Consum a un precio de 1,10€ el botellín de 330mL (es decir, unos 3,3€ el litro, lo cual es aceptable para una línea más sofisticada de una cervecera industrial).
Acerca de la empresa
Pocas presentaciones necesita la empresa Damm, fuertemente consolidada en España al ser, además, una de las pioneras en el país, que afortunadamente no cerró en los años de crisis para este brebaje.
Damm, en España, es la cerveza relacionada con la zona de Catalunya, al igual que podemos relacionar Estrella Levante con Valencia o Cruzcampo con Andalucía. La empresa fue fundada en 1876 por el alsaciano (si lo vemos ahora, francés) A.K. Damm, lo que provocó que a la empresa le fuera más fácil importar maquinaria pionera de países como Francia y Alemania, tales como refrigeradores, tanques fermentadores… Como os habréis percatado, este señor es el que da nombre a la bebida, de modo que podemos intuir que se trata de un homenaje al fundador de la cervecera,
Si bien la empresa es principalmente conocida por su Estrella Damm, poseen otras cervezas bien conocidas, como la Daura (sin gluten) o la FreeDamm (sin alcohol), además de la cerveza que estamos analizando.
Llama la atención su página web, y es que, en la página principal aparecen todos los nombres de las bebidas que producen, con enlace para conocer más acerca de ellas. El segundo apartado que presentan es el de las FAQ‘s (preguntas frecuentes), con algunas tan interesantes como si emplean OMG entre sus ingredientes, si poseen cervezas para celíacos o si en las bebidas pueden haber trazas de leche. El tercero es el de la Información Nutricional, en donde hay una tabla para cada bebida. Por último, en el apartado de Visitas a Fábrica, te redirige a otra web con toda la información.
Acerca de la cerveza A.K. Damm
Esta bebida se lanzó en el año 2001 para conmemorar el 125 aniversario de la empresa, nombrándola al igual que el fundador. La misma se vende como una cerveza alsaciana (no se le pone otro nombre, como lager, vienna…) de modo que la catalogaré simplemente como una pale lager (evitando la terminología de International Lager, ya que, en teoría, es una birra de más postín).
Esta se vende como una cerveza muy delicada, refinada y suave, al igual que la imagen y forma de actuar de los franceses. Por ello, nos encontramos ante una cerveza de coloración amarillenta, en donde el equilibrio malta-lúpulo se hace presente y con aromas muy remarcables. Todo esto lo dicen en la web, por lo que después veremos que tan cierto o cuanto parecido podemos encontrar en dichas afirmaciones.
Por último, cabe explicar la cigüeña que se emplea como símbolo de la bebida. Tal vez os preguntéis, ¿por qué este animal? Pues se debe a que es uno de los símbolos de Alsacia, tratándose de una ave no muy difícil de encontrar, que plantifica sus nidos (que son preciosos, pero no pequeños) encima de las casas con total tranquilidad.
En resumen: una International Pale Lager que se vende como más premium. Dicho estilo se caracteriza por:
Apariencia. Pajizo a dorado (2-6 SRM), sin turbidez.
Olor. Notas medias-bajas de cereal, y de notas florales, especiadas o lupuladas.
Flavor y sensación en boca. Cuerpo medio a bajo, con mucha carbonatación (puede percibirse el muerdo de carbónico en boca), con notas moderadas de malta, y la aparición del lúpulo en el postgusto.
Estadísticas vitales. De 18 a 25 IBUs y de 4,6º a 6º.
Análisis técnico de la cerveza
No solo beberlo en necesario, y es que realizar un análisis «teórico» y de la fachada de la cerveza A.K. Damm aporta valor a la experiencia.
Embotellado. La cerveza se nos presenta en un envase muy bonito y distintivo, que a primera vista recuerda más al de un vino o a un whisky. Este cuenta con dos partes segmentadas: el culo de la botella y el resto del cuerpo, dándole así una mayor elegancia. Además, de abajo hacia arriba el vidrio se ensancha, a diferencia de la mayoría de botellas, que van en decrecimiento.
En cuanto a las etiquetas, cuenta con tres, dos blanquecinas (del cuerpo) y una negra (del cuello), muy pequeñas y simples. En la blanca frontal encontramos el nombre de la bebida, sobre el dibujo de una cigüeña, junto a varios reclamos: «El puro y suave carácter alsaciano», «La méthode d’Alsace» y «Premium Quality Alsatian Style Beer». Es decir, te dejan claro que la bebida es de estilo alsaciano. En la blanca trasera te mete una perorata acerca de este estilo cervecero, junto a notas de cata y la fecha de consumo preferente. Asimismo, en la del cuello, negra, se puede leer la lista de ingredientes, el valor energético, el volumen alcohólico y energético. Por último, en la chapa aparece el nombre de Damm, junto a la fecha de fundación de la empresa y un dibujo del señor.

Ingredientes. Esto es una novedad viniendo de Damm, y es que, en su lista de ingredientes únicamente emplea agua, malta de cebada, lúpulo y levaduras.
Contenido alcohólico. La A.K. Damm posee un ABV de 4,8º que, si lo traducimos del madagascariano al castellano implica que, por cada 100mL de producto, nuestro preciado hígado va a tener que metabolizar la modesta cantidad de 3,84g de etanol. Al tratarse de una bebida de 330mL, beberla entera nos aportará 12,8g de etanol. Esta cantidad es algo superior a 5/8 de la recomendada moderada para mujeres (20g), mientras que para los hombres supone menos; únicamente 5/12 de la recomendada moderada (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. La bebida nos da el dato que buscábamos, que es de 44kcal cada 100mL. Como el botellín es de 1/3, todo en el estómago nos aportará unas 147kcal.
Análisis organoléptico de la cerveza
Ahora sí que sí, luego de estudiar toca disfrutar, por lo que procedamos a realizar la cata de la cerveza A.K. Damm.

Color. Yo personalmente le iba a dar un valor de 10-11 SRM, y es que la cervecera le da el de 10, pero en EBC, de modo que, no coincidimos mucho…
Espuma. La cerveza produce algo de espuma, pero se va a una velocidad relativamente rápida. En cuanto al rocío de burbujas, nada más la viertes es muy bajo, aumentando un poco conforme la cerveza toma temperatura. Aclarar también que está muy bien filtrada.
Olor. En nariz las notas son a malta y a resina (seguramente del lúpulo).
Flavor y percepciones somatosensoriales. Entra con un primer trago medio, de perfil frutal y dulce, sin nada de amargor, dando paso a una elevada salinidad en boca pero que, para mi sorpresa, hacía salivar poco. En un segundo trago aparece algo de lúpulo en boca, pero es muy suave y rápidamente desaparece. En el postgusto quedan trazas de dulzor, y la sensación de que te hubieras tomado una bebida suave como un zumo.
Amargor. La propia casa le da un valor de 13 IBU, y mira que es un valor bajo, pero yo personalmente lo bajaría a 8-9.
Maridaje de la cerveza A.K. Damm
Esta cerveza la tomé junto a un plato de pasta con verduras, e iba muy bien puesto que se complementaban sin dar la sensación de comer pan con pan. Es decir, básicamente la vas a poder maridar con cualquier cosa, ya que es muy suave, aunque tal vez una hamburguesa BBQ o una tabla de quesos azules y añejos te demanden un producto más potente.


