¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Espero que os encontréis con predisposición para con el arte del beber, pues en el día del hoy traigo un nuevo producto: la cerveza Bleue de Chimay, birra adquirida en el supermercado Carrefour Market de San Vicent del Raspeig, a un precio de 3,09€ la botella de 33cL. Es un tanto elevado, superando los 9€ el litro, ahora bien, os adelanto que tiene una graduación de 9º, así que, tal vez con medio vaso vayas servido (a no ser que te estés apretando un codillo al horno).
Acerca de la empresa
La marca Chimay está elaborada en la Abadía de Scourmont, empezando su actividad en el año 1850, tanto de oración como de cervecería y quesería. La misma se rige bajo los principios del abad de Rancé (quien dirigía la abadía «La Gran Trappe»), lo que provoca que esta abadía se considere trapense.
Su página web es algo distinta a las del resto de cervezas monásticas, enfocándose en la marca de bebidas en vez de la abadía en sí (pese a que se nombra).
En la página principal, de un blanco bastante relajante, podemos ver un resumen de los distintos apartados presentes en la parte superior. En los mismos encontramos, en primer lugar, un apartado de Descubrir, en el que explican su proceso productivo, el fin de sus ingresos, los ingredientes empleados…. Seguidamente, otro de Saborear, en el que se desglosan las cervezas (con seis productos) y el de quesos (con cinco, repartidos en tres apartados). Luego vemos el de Visitar, en donde te comentan acerca de la abadía, y la posibilidad de comer, hacer una visita guiada (valiendo unos 7€) o comprar en su tienda física. Finalmente, tenemos el Contacto (telefónico, vía mail, por localización de Maps…).
Llama la atención de que tienen un servicio para diseñar tu etiqueta (aunque no va más allá de poner un texto o una pequeña imagen en un diseño ya establecido). No os digo el precio porque debía de colocar muchos datos personales para llegar al sablazo tarjetero.
Acerca de la cerveza Bleue
La bebida se trata de una Belgian Dark Strong Ale, o lo que es lo mismo, una cerveza muy alcoholizada, que como decidas tomarla junto a una pechuguita, te la va a tirar a la cara.
Se empezó a elaborar en el año 1954, y desde entonces se ha convertido en un obligatorio para la marca (tanto es así, que la importan fuera de su país). La misma se comercia en gran variedad de formatos: 33cL, 75cL, 1,5L, 3L y 6L.
La propia empresa ya tiene su carta de cata para este producto. Si nos fijamos en ella encontraremos que destaca en notas a cereal, dulces y alcohólicas. Asimismo, nos dicen que, pese a ser una Quadruppel se aprecia bastante límpida (esto es porque le hacen centrifugado), y que su espuma es fina (curioso, que con 9º genere espuma).
Si queréis conocer más datos acerca del estilo de la cerveza Bleue, tenéis mi resumen inferior, basado en datos del BJCP 2021:
Apariencia. Ámbar oscuro a cobre oscuro, con una tostada espuma, abundante y densa.
Olor. En nariz se perciben notas intensas a malta y fruta, acrecentadas por los fenoles y el alcohol. La malta es medio-alta a alta, con notas tostadas de base que se ven acompañadas por otras de caramelo. La fruta puede ser muy percibida o insignificante, mientras que el lúpulo no suele percibirse, aunque de hacerlo, aporta un cierto carácter especiado, floral o herbal.
Flavor y percepciones somatosensoriales. Cuerpo muy variable, de medio bajo a medio alto, con una elevada carbonatación y una entrada suave en la que se percibe la calidez del alcohol. En boca es similar al olor, con un final por lo general seco (aunque a veces dulce) acompañado de un cierto amargor. El final no suele ser pesado o empalagoso.
Estadísticas vitales. De 20 a 35 IBUs y de 8º a 12º.
Análisis técnico de la cerveza
Reseñemos la cerveza Bleue de Chimay, ¿cómo? Primero de todo, comprándola, segundo de todo mirándola, y tercero de todo, tragándola. Ya hicimos lo primero, ahora toca observarla, desde la distancia, para que no se ponga nerviosa.
Embotellado. La bebida está embotellada en un recipiente de vidrio de 33cL, de culo ancho, con dos etiquetas que entremezclan el color azul oscuro y el dorado (muy gourmet la verdad).
En la frontal vemos el isologo junto a la añada (2023, como si se tratara de un vino), el símbolo de que se trata de una cerveza trapense, la bandera de Bélgica y la anotación de que se produce en ese mismo país, en la abadía de Scourmont.

Por otro lado, la trasera contiene la denominación comercial del producto, las importadoras (de Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda e Italia), las unidades alcohólicas estándar (cerca de 2,3), la lista de ingredientes, la temperatura de servicio, la dirección de su página web y los volúmenes de alcohol y líquido.

En cuanto a la chapa, es azul con el isologo.

Ingredientes. Como suele pasar en las cervezas de abadía, no se contentan con emplear los justos (entendiéndose como los que se dictaminaron bajo la Ley de Pureza alemana). Estos son: agua, malta de cebada, azúcar, almidón de trigo, lúpulo, especias y levadura.
Entiendo que el almidón se empleará para dar cremosidad al líquido y mejorar la retención de la espuma. Por otro lado, las especias tal vez ayuden a tapar las carencias aromáticas de la bebida (o simplemente se utilizan para darle un toque). Por último, el azúcar tiene doble función: aportar sustrato fermentable y compensar el volumen alcohólico.
Contenido alcohólico. El volumen de alcohol de este producto se ubica en 9º. Esto implica que, por cada 100mL la bebida aportará 7,2g de alcohol. Por ello, ingiriendo la bebida entera nos estaremos apretando un total de 23,8g aproximadamente. Esta cantidad supera, casi en un 25%, la recomendada moderada diaria para mujeres (20g) y cubre casi 5/6 de la de los hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. El aporte de energía es desconocido, pero no hay problema ya que, conociendo el azúcar y alcohol podemos hacer una aproximación. Contando con unos 4g de azúcares y 7,2g de alcohol por 100mL, en este volumen estaremos tomando unas 66kcal, o 218kcal si consideramos toda la botella.
Análisis organoléptico de la cerveza
Buah, que sed me está entrando, derivada de la exudación dactilar provocada por tanto escribir. Creo que me voy a beber la cerveza Bleue de Chimay, medito sobre ello y vengo a contaros.

Color. No llega a ser negra, pero su interior es difícil de apreciar. Personalmente le daré un valor de 22 SRM (o sea, marrón oscuro).
Espuma. Como se veía prediciendo, la cerveza sí que produce. Genera una buena cantidad, tostada y bastante amarga. A mi parecer, más que fina era esponjosa (ya que se enredaba mucho en el vaso).
En cuanto al rocío de burbujas, es moderado, y apenas se percibe ya que el líquido es muy oscuro, las burbujas apenas se aprecian (son pequeñas) y la gran capa de espuma provoca que no puedas escuchar efervescencia u observar desde arriba.
Olor. En nariz se perciben notas fuertes a cereal tostado, con un poco de café (pero no del torrefacto, pues no inducen a asociar con el dulce).
Flavor y percepciones somatosensoriales. La bebida entra con cuerpo medio, bastante dulce y alcohólico (ligero toque a miel), y un poco salada en lengua y garganta (de hecho induce un poco al salivado).
Cuando tragamos, principalmente se percibe algo de alcohol (el escozor) en lengua. Luego, en sucesivos tragos, esta toxina se hace aún más de notar.
Amargor. Se deja ver tras varios tragos. No lo es especialmente, y se ve potenciada por el ardor. Personalmente no le daría más de 26-27 IBUs.
Maridaje de la cerveza Bleue
Esta bebida fue consumida junto a unos ñoquis rellenos de queso (gracias Mercadona), con verduras, salsa masala y queso mozzarella. No es una combinación que os recomiende ya que desaparecía todo y sólo se percibía el alcohol. Es decir, hace falta meter chicha.
Otra opción puede ser una caldereta de rape y cangrejo, un costillar con salsa BBQ y boniato y calabacín a la brasa, y una fideuá con pulpo y bacalao.

¿Qué os ha parecido la cerveza? ¡Dejadme vuestra opinión en los comentarios!
¡Os leo!

