¡¡¡Muy buenas a tod@s cervecer@s!!! Hoy me encuentro muy feliz por dos acontecimientos: por un lado, acabé unas evaluaciones cuyo resultado y devenir me tenían en vilo, y por otro lado, estoy elaborando la entrada número 200 del blog, algo muy especial para mí puesto que me alegra saber que el contenido gusta a la gente y que puedo seguir compartiendo mis pareceres respecto a las bebidas que traigo aquí.
Hoy concretamente vamos a tirar de cerveza industrial, no obstante, tiene un pequeño añadido que la hace «distinta». ¿A cuál me estoy refiriendo? Pues concretamente a la cerveza Mahou Cinco Estrellas Sin Gluten, una bebida apta para celíacos (ya no hay excusa para dr**arse si has nacido con las vellosidades del intestino «especialitas») y que compré en el supermercado Pepco a un precio de 0,80€ la lata de 1/3 de litro. Esto nos deja con que, por litrona, el precio a pagar es de 2,40€ en este establecimiento, lo cual es bajo, pero ya se va notando la subida de precios en las birras industriales.
Acerca de la empresa
La cervecera Mahou es ampliamente conocida por toda España, considerándose, dentro de la clasificación no escrita de cervezas y poblaciones, una cerveza cosmopolita. Esto es, que se consume en grandes poblaciones (a veces un poco cayetanas) siendo el referente clásico Madrid.
La empresa fue «iniciada» por el francés Casimiro Mahou, y pongo comillas porque no fue él como tal el que tuvo la idea de crear esa fábrica. El señor Mahou, tras instalarse en Madrid intentó sacar adelante diversos negocios propios, destacando una fábrica de papel pintado y otra de colores al temple y olio, que al final no tuvieron éxito. Por ello, tras su muerte, sus hijos tomaron el legado y apellido de su padre para crear una fábrica que, a partir de 1890 se dedicó a la elaboración de cerveza, empleando lúpulo alemán y malta nacional. Además de ello, fabricaban colores y barras de hielo (vamos, lo que se llama diversificar el mercado), pero cuando empezaron a hacerse famosos, ganar premios… se empezaron a dedicar en cuerpo y alma a la elaboración de cerveza.
Hay que resaltar que, al igual que con otras cerveceras española como El Águila, La cruz del campo (Cruzcampo), Damm… si no llega a ser por los avances franco-alemanes en producción de cerveza (grandes fermentadores, circuitos refrigeradores…), la cervecería en España hubiera tardado mucho más, y el vino se hubiera impuesto por más años como bebida alcohólica más consumida.
Acerca de la cerveza Mahou Cinco Estrellas Sin Gluten
Dicha bebida, pese a contar con el gluten eliminado, no deja de ser una International Pale Lager, es decir, el 90% de producción de cerveza a nivel mundial. ¿Por qué? Porque gusta a todo el mundo.
Respecto a la forma de eliminar el gluten, hay varias. La primera y más «rentable» para la empresa, y para garantizar la inocuidad del producto en las personas que pueden verse afectadas por la proteína, es emplear cereales sin gluten como el arroz, maíz o avena (pero cuenta con el inconveniente del sabor). Por otro lado, lo que se suele hacer en estos casos son procesos de separado de las proteínas del mosto. ¿Cómo? Aplicando técnicas térmicas y de centrifugado muy intensas para que las proteínas desnaturalicen y agreguen, de tal modo que puedan precipitar y ser eliminadas con facilidad (pero el control debe ser muy riguroso).
Destacar que es una bebida premiada, y es que en el año 2022 ganó la medalla de oro en la Monde Selection (también en 2023), en el Concurs de Lyon y en el Berlin International Beer Competition.
Si queréis conocer más características acerca de este estilo de cerveza, podéis leer el resumen inferior basado en los datos aportados por el BJCP:
Apariencia. Pajizo a dorado (2-6 SRM), sin turbidez.
Olor. Notas medias-bajas de cereal, y de notas florales, especiadas o lupuladas.
Flavor y sensación en boca. Cuerpo medio a bajo, con mucha carbonatación (puede percibirse el muerdo de carbónico en boca), con notas moderadas de malta, y la aparición del lúpulo en el postgusto.
Estadísticas vitales. De 18 a 25 IBUs y de 4,6º a 6º.
Análisis técnico de la cerveza
Por suerte no soy celíaco, pero conozco a gente que sí y es (con perdón), una p**ada para irse a comer fuera o comprar gran cantidad de productos que, no deberían tener gluten pero que, por posible contaminación cruzada o por formulación, incluyen esta proteína en su haber. Por ello, es muy necesario analizar ante lo que estamos antes de consumirlo, habiéndose creado, este punto, para ello. Dicho lo cual, veamos que nos presenta la cerveza Mahou Cinco Estrellas de Mahou.
Embotellado. La bebida, como acostumbran estas latas, es bastante simple. Se trata de un cilindro, con el característico color rojo de Mahou, con dos caras iguales y un poco de información en el lateral. En estas se expone el nombre de la bebida, junto al año de creación de la empresa, el logo de Mahou, el reclamo de la espiga barrada (Sin Gluten) y la frase «Un sabor Cinco Estrellas Sin Gluten» (puro marketing). En uno de los laterales aparece la lista de ingredientes, junto al volumen alcohólico y de líquido, y la energía aportada mientras que en el otro hay datos sobre la zona de producción, la página web y el tipo de envase (aluminio).
Ingredientes. Estos son los habituales de este tipo de producto: agua, malta de cebada, maíz, lúpulo y levadura. ¿Para qué el maíz si no es para elaborar tamales? Pues para suavizar el sabor y aportar bastantes azúcares fermentables que permitan conseguir la graduación necesaria, pero optimizando recursos.
Contenido alcohólico. La bebida cuenta con un ABV de 5,5º que, al cambio se convierten en 4,4g de etanol cada 100mL. Suponiendo que la ingesta es de todo el producto (una lata se considera ración estándar) nos estaríamos apretando un total de 14,5g de etanol. Esta cantidad casi llega a 3/4 de la recomendada moderada para mujeres (20g) mientras que supone casi la mitad de la recomendada moderada para hombres (30g).
No obstante, hay que remarcar que la mejor cantidad de alcohol que se puede consumir es la de 0 gramos.
Contenido energético. Aquí la cerveza nos ayuda con el dato, diciéndonos que, por cada 100mL aporta 49kcal las cuales, extrapoladas a la bebida entera, se convierten en unas 162kcal.
Análisis organoléptico de la cerveza
Tras una dura mañana de tareas, recados y obligaciones llega la hora de comer, y que hay mejor que prepararse la comida (con toda la pereza encima) y abrirse la lata de cerveza para maridar, acompañar, degustar, gozar y reposar. Pues eso, que mucho estás tardando en ir al primer supermercado que haya abierto y comprarte la cerveza Mahou Cinco Estrellas Sin Gluten.

Color. La tonalidad de la bebida es miel, o dorado intenso, de modo que, basándome en el sistema de clasificación del color SRM le doy un valor de 6.
Espuma. Al verter el líquido, genera algo de espuma (como dos dedos), no obstante, esta tiene muy poca retención, y desaparece bastante rápido. Respecto al rocío, es muy elevado, y es que suele andar carbonatada artificialmente. Asimismo, el contenido se aprecia de forma clara puesto que el interior está bien filtrado.
Olor. Las notas son bien simples, herbales y muy suaves.
Flavor y percepciones somatosensoriales. En boca entra con un cuerpo medio-alto, burbujeando bastante en la lengua, con un toque principal alcohólico y a lúpulo acompañado de cierta salinidad que deja la boca un poco seca. Respecto al postgusto, es algo dulce, manteniéndose este sabor en sucesivos tragos.
Amargor. No nos dan un valor claro, más allá de decirnos en la web que es medio-bajo (con lo que concuerdo). Personalmente, yo le daría un valor de unos 24-25 IBUs perceptibles.
Maridaje de la cerveza Mahou Cinco Estrellas Sin Gluten
Tomé esta bebida junto a un caldo de puchero con patatas, ajo y pelota de carne. En este caso, la combinación resultó muy buena, y es que, aparece el lúpulo de la cerveza que complementa a los vegetales del caldo, equilibrándose, asimismo, en salinidad. Si además, añadimos las pelotas, ayuda a equilibrar aun más el cuerpo de ambos productos.
Otras opciones serían cualquier tapa de terraza de bar (croquetas, bravas, magro en salsa…), verduras a la parrilla, bollería salada (calzone de queso, triángulo de espinacas…) o una tabla de quesos frescos.


